Es común que se dé el cruce entre cine y literatura en films que, en ocasiones, no están a la altura de una propuesta más que ambiciosa. No es el caso de la reciente producción de Pascal Bonitzer que incluye también al teatro, en una historia tan sutil como cautivante.

“Victor comme tout le monde”. Actuar para vivir.
El teatro como la vida misma, como en tantas ocasiones, se hace presente en la vida de Robert Zucchini, reconocido actor que hace un unipersonal basado en los textos de Victor Hugo. Todo parece ir sobre ruedas en la vida de un consagrado que mantiene costumbres de otro tiempo. Esto da la pauta de lo que es su carácter apacible y su vínculo con quienes lo rodean. El gran inconveniente a su querida rutina es la reaparición de su hija Lisbeth.
El planteo gira en torno a los cambios en la vida de Robert, siempre matizado por los textos de Víctor Hugo. Pero también es esa frontera indisoluble entre la vida arriba y debajo del escenario. Dónde está la libido que motoriza la pasión. Por eso, cada paso, cada encuentro está matizado por la obra del gran novelista francés. Su bien intencionada evangelización constante, es recibida por jóvenes generaciones. Las formas en que éstas retoman la obra de Víctor Hugo con mirada más cercana a estos tiempos, es otro de los puntos a destacar del film.
Pero será la relación con Lisbeth la que impacta en su devenir, aunque la implosión parece controlada. ¿Será asi? Las preguntas de esa joven –que tiene algunos puntos en común con su padre en tanto su sentir sobre tablas- lo llaman a la reflexión. Los cimientos de su ser pueden tambalearse pero, ¿hasta qué punto? ¿Hay autocrítica acaso…en caso de que amerite?
La omnipresencia de Fabrice Luchini llena el espacio con prestancia y sutileza. Más aún en sus diálogos con las chicas que serían su contraparte en tanto su posición frente a Víctor Hugo. Lleva adelante con maestría el sabio guión pergeñado por Sophie Fillières. La dirección de Pascal Bonitzer permite que la atención no decaiga. Todo se desarrolla con armonía, sin prisa pero sin pausa. La fotografía también tiene su momento al igual que un reparto sólido y acorde a lo requerido.
“Victor comme tout le monde” es de esas películas de buen gusto que permiten viajar, no solo a Francia, sino a sensaciones tan próximas como bien reconocibles. En especial, esas relaciones filiales únicas e irrepetibles. Eso sí, también será un buen motivo para (volver a) leer al enorme Víctor Hugo.
Ficha Técnica
Guión: Sophie Fillières. Con Fabrice Luchini, Chiara Mastroianni, Marie Narbonne, Suzanne de Baecque y Louise Orry Diquero. Dirección de fotografía: Yves Angelo. Edición: Monica Coleman. Sonido: Damien Luquet y Severin Engler. Música: Alexeï Aïgui. Producción: Charles Gillibert y Emmanuelle Garassino. Compañía productora: Cg Cinema, Assise Production.. Dirección: Pascal Bonitzer. Año: 2026. Duración: 88′. País: Francia.
Domingo 19 de abril. Centro Cultural 25 de mayo. A las 15:50 h.
Jueves 23 de abril. Cinépolis Plaza Houssay Sala 4. A las 17:10 h.
