Cine: “Dreamflow”. El arte de la resiliencia.

Por Cecilia Inés Villarreal

Para nosotros, en tanto occidentales, es difícil conocer una realidad sin caer en el péndulo del miserabilismo o del populismo. Contextos alejados como los que suceden en continentes como África o Asia no los podemos conocer de primera mano por razones lógicas. La mediación de agencias de noticias no muestran con verdadera objetividad -con la tintura de la linea editorial- qué sucede realmente puertas adentro en determinada comunidad. Los matices, los colores y las complejidades histórico-sociales se sacrifican en pos de la velocidad informativa.

Dreamflow, la escuela está en peligro, es el segundo largometraje del cineasta Gabriel Saie. Su debut fue con el documental Kosice hidroespacial, un documental sobre Gyula Kosice, un artista de vanguardia. En esta ocasión, concibió una película cruda, sin anestesia, que retrata la historia de un grupo de adolescentes de la casta más baja de India. Ellos, junto a la argentina Jesumiel Barra, sostienen la escuela del asentamiento (slum: barrio bajo) de Samne Ghat, en la ciudad sagrada de Varanasi, a orillas del Ganges.

Lo peculiar del filme es que la escuela está emplazada en una serie de carpas y tiene varias funciones sociales. No solamente Jesumil les enseña a leer y a escribir sino que también ella y otros voluntarios los alimentan, los bañan y les enseñan oficios. Existe una circularidad ya que los adolescentes que ayudan con esta iniciativa, solían mendigar de niños. Hay otro presente y futuro posible: es una salida laboral y formativa que los mantiene útiles, con un propósito. El mismo Saie lo sostiene con estas palabras: Hoy luchan para evitar que los niños de su comunidad repitan la misma historia. Para retratar esta realidad compleja, dura y a menudo contradictoria, buscamos compartir las diferentes etapas del proyecto educativo, hasta que los niños de Samne Ghat logran integrarse a la escuela, rompiendo las barreras de discriminación social impuestas a su casta.

La fotografía es auténtica y contundente, destacándose la iluminación y los escenarios naturales, lejos de cualquier artificio. Se detecta un aura respetuosa y un ritmo ágil pero mesurado que permite que la cámara se funda con los protagonistas. La voz en off en algunos pasajes de Jesumiel ayuda a entender el contexto y los contratiempos que debió sortear ante determinadas circunstancias de las que salió airosa. Es importante enfatizar que Jesumiel está inmersa en la cultura del lugar. Conoce los ritos religiosos y habla hindi, además de inglés.

El filme no idealiza nada sino que expone los hechos tal como son. Jesumiel es consciente de las limitaciones contextuales a los que están sometidos y hasta dónde puede intervenir como educadora, guía y colaboradora en la comunidad.

Más allá de este servicio y vocación, en el filme se le otorga el protagonismo a los adolescentes y a los niños, y a cómo interactúan y conversan. En suma, se retrata la cotidianeidad de estos seres que renacen como el Ave Fénix. O mejor dicho, sin apelar a la tradición greco-latina, es más apropiado hablar del dios Shiva, el destructor, no como una deidad negativa. Para la cosmogonía hindú, la destrucción tiene que ver con el darle espacio a lo nuevo. Morir y renacer. Como en el mito de la Caja de Pandora, persiste la esperanza que se aferra con uñas y dientes.

Un capítulo aparte merecen los primerísimos primeros planos de los niños. En tanto sujetos reales, son el futuro hecho presente, personitas que están dando sus pasos hacia la dignidad. Es imposible no empatizar con esos rostros inocentes, presos de un sistema excluyente y devastador. El sonido ambiente le da verosimilitud y realza lo visual dado que la intención es visibilizar una realidad para muchos, desconocida.

Dreamflow se estrena mañana jueves 23 de abril, por única vez en el cine Gaumont. Es una oportunidad ir a ver este documental delicado y crudo a la vez, donde valores como el amor, la empatía y la entrega incondicional se hacen palpables y traspasan la pantalla. No se trata solamente de educar, sino también de las consecuencias positivas de participar en algo colectivo: ayudar al otro y cómo ese ímpetu se contagia y se multiplica.

Ficha técnica

Titulo: Dreamflow, la escuela está en peligro. Realización y Guión: Gabriel Saie. Con Badal Kumar, Jesumiel Barra, Bhakti Kumar. Producción Ejecutiva: Sebastián Cabral, Gabriel Saie, Yamila Carini. Fotografía: Gabriel Saie, Yamila Carini. Diseño de sonido: Julián Fernández Arizzi. Post Producción de Sonido: Julián Fernández Arizzi, Joaquin Pesce. Montaje: Gabriel Saie. Música Original- Banda Sonora: Arman Ali Dehlvi, Sebastián Cabral. País: Argentina. Año: 2025. Duración: 61 mins. Género: Documental.

Función Única. Jueves 23 de abril. Cine Gaumont. Av Rivadavia 1635. A las 20 h. Se contará con la presencia del director.

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