Pil Chalar: «El rock está pasteurizado».

A finales de marzo, salió “Carne, tierras y sangre”, último disco de Pilsen, banda liderada por Pil Chalar, que fue subido a las redes sociales, cuarentena mediante. Con muy buenas críticas en su haber y una apertura a nuevos ritmos, incluye invitados como León Gieco, XXL Irione, Juan Cruz Torre y el Polaco Zelazek, ex bajista de Los Violadores.  

Pil atiende a ECDL desde Lima, donde reside. Sin pelos en la lengua y con las convicciones que lo caracterizan, no dejó temas por tocar. Desde la edición del elogiado último disco de Pilsen hasta su relación con las redes y el público pasando por el feminismo, el «ser autentico», el peronismo y el conservadurismo de los músicos.

Fotos: Aillín Gómez Caraballo y Cecilia Inés Villarreal (Pilsen en FSoc)

– ¿Te sorprendió la repercusión del disco con su lanzamiento a través de las redes sociales?
– El hecho de subir el disco en cuarentena nos dio un margen muy lindo para que lo puedan escuchar muchas personas, tanto a los que les gustaba la música como a otros que recién empezaron a conocer a la banda. Se les brindó la posibilidad de escuchar un disco nuevo y flamante en cuarentena. No tengo experiencia en subir discos a las redes. De hecho, es la primera vez que lo hago, antes que salga el físico. Cuando decidimos que se postergue el lanzamiento del físico, no dudamos en subirlo.

– ¿Cuánto tiempo llevó hacer el disco?
– Comenzamos a trabajar con el disco….La primera letra es del 2016 que es “Un punto dentro del otro”. Empezamos a grabar en el 2018 que fue, justamente, ese tema. Después grabamos “Greenwich” y ahí, “Wako”. Ya teníamos los temas compuestos pero faltaban algunos para terminar. Se trabajó muchísimo en las guitarras y la composición dentro del estudio. En mis viajes a Argentina, fui poniendo de a tres o cuatro voces de acuerdo a como se estaban armando los temas. Después se pasó a una sala grande para grabar la batería, con un drum doctor, en afinaciones distintas para cada tema, con cada tambor y cambios en el instrumento. Esto fue en septiembre-octubre del año pasado. Creo que lo último en grabar fue “Nonsanto” con León Gieco. Después Tommy (N de R: Tommy Loiseau era bajista y productor del disco y líder de Mamushkas, banda con la que estaba tocando cuando falleció el 21 de noviembre del año pasado)  se quedó con las mezclas hasta que pasó eso…que nos cuesta creer que pasó. Mas o menos, demoró un año y pico porque lo terminó mezclando su amigo Pablo Nelken, que le había diseñado el estudio. Buscamos una persona que sea idónea y conozca el trabajo de Tommy. Es quien nos hace sonido constantemente en vivo por lo que él sabía con qué iba a trabajar.

– ¿Compusiste las canciones para este disco o ya tenías algunas letras de antes? ¿Cual fue el tema que más trabajaron en el estudio?
-Todos los temas son nuevos, salvo el que hicimos con León. Algunas letras que presenté, Tommy las modificó tal como fue “Tajo por puñalada” que la llevó mucho más arriba de lo que había hecho. “Por las mil y una noches más” es una idea mía. Empecé a armar la letra y fue el último tema que grabamos porque lo terminamos de componer en el estudio. El Tucán tiró lo de “las mil y una noches” y Tommy lo de “del fuego se escapó”. Tenía la idea del tema pero ahí fuimos redondeándolo. Fue un momento mágico, que terminó siendo la última vez que lo vi a Tommy, el 2 o 3 de agosto del año pasado.

– ¿Cómo surge la idea de invitar tanto a León Gieco como a XXL Irione? ¿A Juan Cruz Torre y Micaela Chauque?
-La idea de invitar a León….Una vez estuvimos hablando con Taranto, que es un gran productor y nos dijo de invitar a Manú Chao o León, “gente afín aunque estén en otro rubro musical”. Nos decía que invitemos nosotros. “No esperen que alguien los vaya a hacer por ustedes”. Entonces fui a buscar el teléfono de León. Le pregunté a Juan Carlos Kreimer y me dijo que lo contacte por medio de su esposa, por Facebook. Le escribí y a los pocos días me respondió. Le mandé el video y me dijo que le gustaba mucho el tema, que quería hacerlo. Para mi, es un orgullo, un placer trabajar en un disco con un artista como León. Es la primera vez que trabajo con alguien que me antecede. Digo, había tocado con Riff y Pappo pero grabar con alguien, de la generación que me antecede, es increíble. Sabía que ese tema era para León. Le dije que caía justo “para tu voz y con tu personalidad”. Un hombre del interior, que ha sido sacudido por Monsanto.
En el caso de Juan Cruz Torres, es el hijo de Jaime Torres y está casado con la hermana de Tommy, que se crió con Jaime, Dolina, Serrat, Fontanarrosa. Su papá era Caloi. Asi fue que también llegó Micaela Chauque. A Irione lo conocí por medio de Gustavo Olmedo. Cuando hicimos “Asi está el rock”, fue Tommy el que me dijo “¿por qué en el medio no metemos un rap?”. Mi hijo está en eso y le pregunté. Me dijo tal, tal y tal. Busqué quienes eran e Irione venía del palo del punk. Me pareció que iba a entender más rápido las cosas y fue así. Todavía no nos conocemos personalmente pero nos mandamos audio y todo. Un muchacho fantástico, con muy buena predisposición. Cuando toquemos, seguramente va a venir a los shows. Después veremos si podemos hacer algo más con él. Por lo pronto, el resultado ha sido magnífico.

-¿Quedaron canciones fuera del disco?
-Quedaron cosas afuera. Perdimos algunas pero ya las recuperaremos. Así como había una intro, también una “outro” que no se pudo encontrar dentro del material de Tommy. Tengo que pensar que nuestro amigo, bajista, arreglador, productor e ingeniero de sonido, falleció casi en el final de las sesiones de mezcla… De donde esté, Tommy estará contento con todo esto. También hay músicas suyas que esperan letra y que estoy componiendo…

– ¿Qué sentiste al volver a compartir un estudio de grabación, después de tanto tiempo, con El Polaco?
-La idea de que este el Polaco fue mia. También quería que esté Gramática pero no pudo por algunos problemas auditivos. Una formación que sería el 75% de los Violadores. Es más, el Tucán ha grabado varios discos de Los Violadores. Era como un homenaje dentro de un disco de Pilsen. No lo vi al Polaco ya que le mandó el trabajo a Tommy y estuvieron trabajando juntos en el tema. Hacía veintipico de años que no grababa un disco con él. “Una patada en los huevos” fue el último. Después grabamos el disco del Luna Park. Era sumar un compañero de antes a la historia que se está escribiendo ahora.

-¿Con el otro 25% -Stuka- no hay relación en estos momentos?
– Respecto del otro 25%, no me interesa. No tengo nada que hablar.

El feminismo, el rock y los cambios de paradigmas

– «Rojo, negro, persa» habla de Negzzia, una modelo iraní que huye a Francia. ¿Cómo surgió la letra?
-Ví la historia de Negzzia la modelo iraní, en el diario, el año pasado. Me conmovió. Fue terrible lo que le pasó. Escapar de 148 azotes que le quería meter el régimen islámico de su país por posar en forma en que ellos no consideran adecuada…Hablamos de una modelo conocida en su país. Se fue via Estambul-Milán a París, donde le ofrecían prostituirse. El trabajo era a cambio de favores sexuales. Se negó y se fue a dormir a los parques y estacionamientos. Esa es la fortaleza de la persona. Tenemos contacto con ella y es una chica muy humilde. Muy linda persona. Subió el tema a sus redes sociales y le puso una traducción en inglés.
La dicotomía de todo esto es que Medio Oriente la quería golpear, destruir y Occidente, prostituir. Opciones muy feas del mundo en tanto qué hacer con una mujer. Esa pregunta -¿Qué hacer con una mujer?- es la peor basura del mundo. Que un hombre piense eso…¡Se hace un camino junto! Además es un tema que viene justo para lo que es la historia de la postergación y el sometimiento que se ejerció y se quiere seguir ejerciendo sobre la mujer.

– En la charla que diste en la Facultad de Ciencias Sociales (foto izquierda, recital realizado después del encuentro), dijiste que apoyabas el movimiento feminista. ¿Cómo te ves en relación con ese movimiento?
-Lo que se llevó a cabo en los últimos años es fantástico. Es la revolución de este siglo que la mujer diga “basta”, “se terminó”. Estoy totalmente de acuerdo. Me parece que es el movimiento más potente….Estuvieron esas «primaveras árabes» que no terminaron siendo muy fructíferas, para terminar con el sometimiento de sus pueblos pero toda esa zona es un polvorín. Está Estados Unidos, Rusia…En cambio, lo de la mujer, a nivel mundial, es muy potente. Hay que darle para adelante y uno acompaña.

-¿Qué opinión tenés del cupo femenino para los recitales?
-Estuve programando hace poco para FM Rock Nacional y me pidieron que había que tener una cantidad de temas con mujeres. Me invitaron para eso. No sé si está bien o mal. Creo que tiene que ir por el talento más que por el género. Somos todos uno. Las mujeres están y han tenido artistas fantásticas. Desde Janis Joplin, Ella Fitzgerald a Sinead O’Connor o Regina Spektor. Nosotros con Tita Merello y Nelly Omar o en el folklore. No lo veo bien que sea por medio de un “cupo” sino que se debe al talento.

– El “cupo femenino” en los recitales, ¿no es “algo” que permite cierta visibilidad de las artistas femeninas?
– La gente tiene que llegar a los shows por talento más que si tiene que haber tanto por ciento de hombres o mujeres en los festivales. Prácticamente, yo no toco en festivales en Argentina, a menos que estén los Die Toten Hosen. Creo que tiene que ser de buena calidad lo que se lleve a cabo en los shows sin importar que si son hombres y mujeres. También hay que ver que en la parte masculina hay muy poca calidad….

– ¿El rock debería hacer autocrítica por el machismo de estos años?
-Las cosas que pasaron en el rock, ocurrió en todas las áreas del espectáculo. Pasó en el cine, con tanta gente abusadora. En la televisión lo ha sido y lo será mientras haya gente como Tinelli que tiene a la mujer como objeto para la cosificación. En el rock estaba “la groupie” y ese tipo de cosas. La verdad, es feo. Ya está. Se terminó. Ahora, a vivir de otra manera, entre todos y no caer en eso de que “la mujer era la acompañante”. La cuestión es que así nos criamos y se dio esa situación, que es fea. Uno mira para atrás y no es lindo. Pero pasó. No podemos cambiar el pasado. Ahora vamos para adelante, de otra forma.

– En «Asi está el rock», criticas al rock que hay hoy en día. ¿A qué se debe esa «pasteurización»?
– Decimos que está pasteurizado, lleno de asepsias y muy “light”. Ya los músicos no se ensucian en el escenario porque no la sudan. Veo el mainstream argentino y me parece algo completamente decadente. Pero bueno, la gente elige eso…o se lo imponen. Hoy en día, está la libertad de buscar y encontrar lo que uno quiere en música. No es como antes que estaba tal programa de radio o de videos. Hay un montón de cosas pero como la música es tomada como un pasatiempo, se agarra lo primero que viene. Las bandas que te hacen “bailar” y “divertir”… La verdad, me encantaría que se acabe esa sinvergüenzada de ir a tocar a los municipios, llevarse la plata con las intendencias y después no hay cloacas para la gente. Se sobrefacturan los shows. Es muy feo eso. Hay artistas que dijeron que estaban contra la megaminería y después tocaron para intendentes y gobernadores que la propician. Hay que tocar en contra de Monsanto pero no está el que quiera hacerlo o te ayude. Habrá que hacer una resistencia como siempre, con ejércitos de cuatro o cinco como los que somos nosotros.
Ahora depende de la sociedad que deseamos pero no sé qué va a pasar después del aislamiento y la pandemia. Si queremos una sociedad en la que queremos tener mucho dinero para llenarnos de cosas -como Estados Unidos-, aceptando la megaminería y que se venda el litio, el oro, todo. Eso trae consecuencias a la vida de la Tierra. Son miserables. Tenemos que aceptar que Argentina tiene eso. Es una cuestión social. Hay que educar y concientizar que la rapiñada tiene un costo. Brasil, el incendio del Amazonas…tiene un precio que es muy alto.

-¿El artista debe tomar en cuenta al contexto y la coyuntura o puede abstraerse de lo que pasa para crear?
-No sé si es bueno “componer con el diario”. Lo de Negzzia, la modelo iraní es una composición que refleja muchas historias. Los Clash componían mucho por el diario. El manager les decía “pasó esto, fíjense esto” y después se soltaron y compusieron más libremente, que fue lo que mejor hicieron.
No podemos creer tanto en la coyuntura. Hay canciones que son para siempre y otras que son desde siempre, una mirada al pasado. “Carne, tierras y sangre” es una mirada minuciosa al mal de la Argentina que es la oligarquía, los terratenientes, las familias con cientos miles de hectáreas. La confabulación de ir expulsando a los pueblos originarios. Lo hicieron con los tobas –ahora llamados qom- las deforestaciones y la extinción de los onas. Por eso, me gustó dividir en tres el país tal como dice la letra, “qom, onas y mapuches”. Cada parte del país tiene un pueblo originario sacrificado en nombre del progreso.
.

Letra y música

– Hay letras con alusiones a Borges y Bioy Casares. ¿Cómo influyeron ambos en vos?
– Borges…soy fanático. Su primera poesía me parece una genialidad. “El mar proteico”. ¡Tan jovencito escribiendo eso! Sus cuentos son increíbles. Es distinto. Borges y su universo es único. Y Bioy Casares…Trabajaron juntos con el seudónimo de Bustos Domecq. “La invención de Morel” tiene que ver con “Marienbad”, película de Alain Resnais que habla del surrealismo. Hay algo sacado de Bioy. Me gusta trabajar con la literatura. Tener títulos de canciones que son nombres de textos o libros.

-¿Qué estás leyendo ahora?
-En estos momentos, poco y nada. Tengo momentos de ser un lector muy ávido, buscando y encontrando mucho material en internet. Estaba leyendo “En el camino” de Kerouac” y “Los errantes”, de una escritora polaca. También sobre música y en inglés, como “Kind of Blue. The making of the Miles Davis masterpiece” sobre como se realizó esa obra maestra. Tiene mucho lenguaje técnico musical de jazz por lo que tuve que explorarlo. A veces busco y traduzco porque hay cosas que no las entiendo.
Ahora estoy más metido en el cine, viendo todo tipo de películas. Clásico, cine negro; antiguas asi como más nuevas. “Parasite” me pareció sublime. Creo que es la mejor película de la década.

– Al día de hoy, ¿interesan las letras en el marco del rock?
– La verdad, ya no sé si interesan las letras. A mi si, muchísimo. Es fundamental la escritura y la buena prosa pero últimamente, en muchos años, quedó olvidada  y muy poco tenida en cuenta.

– ¿Cómo estas llevando la cuarentena por el Coronavirus?
– Y la cuarentena…Uno ya está podrido, aburrido de esto. Salgo muy poco en Lima. Es mucho más restrictivo que en Argentina. Tenemos toque de queda a las cuatro de la tarde que ahora pasaron a las seis y después a las ocho de la noche. Hay momentos en que no podes hacer nada. Es muy raro todo. Hay gente que sale con la mascota un par de veces al día. Yo salgo a hacer las compras pero no solo he estado un día sin salir sino una semana. Mi familia hace mucho tiempo que no sale.

– ¿Estuviste componiendo en este tiempo?
– Si. Ya estoy pensando un álbum para dentro de dos años, quizás. Tengo una letra en inglés que habla de Lemmy, de Motörhead y varias ideas. Una es “Las amantes de Massera”, que me interesa mucho narrar. El genocida era un seductor. Hay gente que estaba cercana al almirante que terminaba muerta pero en este caso, ya por historia de amantes. Ya tengo un par de temas compuestos. Hay uno que se llama “Todo está hecho con espejos”. No tengo límite para componer ahora. Puedo escribir algo más psicodélico, más extraño. No es solo el poner el dedo en la llaga con la crítica sino que también otras cosas lo cual me abre un buen camino para seguir evolucionando en la música.

– ¿Crees que, en un punto, tanto Los Violadores como V8 y Virus, terminan siendo «bandas de culto»?
– Eso lo pone la gente y la historia. Las tres bandas que mencionas hicieron una apertura. Después, como a todo pionero le pasa, es la cabeza de playa…y las que son sacrificadas. Pasa eso. Es como un sacrificio. Otras bandas ocupan tu lugar después de haber abierto el espacio y el camino…y son más rápidamente aceptadas.

Apuntes sobre “el soberano” y los “rebeldes” de antaño

– ¿Cómo te llevas con las redes sociales? Tenes un intercambio fluido con la gente que te escribe.
– Miro cada tanto y contesto algo cortito. Me gusta hablar con la gente. Veremos qué pasará cuando toquemos en vivo. Cómo será eso, las fotos, los protocolos para los shows y el “distanciamiento social”. Estamos en un mundo en el que no sé como se va a llevar todo adelante.

– ¿El público puede condicionar la carrera del artista?
– Si se deja condicionar la carrera por el público no es un artista. No tiene convicción ni nada de eso. Dejarte condicionar por la gente…podes escuchar un consejo o que te marque un tiempo. Uno ha sido conocido pero no popular. En mi caso no aparezco por todos lados como un cantante de cumbia o algo así. No creo que el público te tenga que condicionar. Uno es amigo de la gente. Si te dicen que “estas cambiando” la música que haces, uno hace lo que quiere. Si no, no sirve. Sería componer «a pedido».

– ¿Tenemos un público «conservador» en sus gustos y búsquedas o, como escuché por ahí, un tanto «neofóbico»?
– Eso pasa. «Al nuevo…no se como mirarlo«. O cuando cambian de estilo. Fijate que, con Los Violadores los cuatro primeros discos son todos distintos. Cada disco se iba llevando una cantidad de gente. Los que ingresaban y los que se iban. “Esto no es lo que yo conocí”. Ok. Está bien. El músico debe ir cambiando y modificándose. Uno no es siempre “lo mismo”. Las células van regenerándose, crecen las uñas. Hay una evolución en el crecimiento. No hacer eso…¿para hacer siempre lo mismo? No me parece bueno.

– ¿Qué es para vos, ser «autentico»? Mi pregunta es porque, en nombre de la «autenticidad», terminan haciendo el mismo disco a lo largo de los años.
– ¡Claro! Esa “autenticidad”. Me encantan Los Ramones. Son “ellos” pero también me aburren en un punto porque son lo mismo en todas las épocas. Tenes una época más pop, otra más hardcore pero es más o menos lo mismo. En nombre de seguir con la misma música…ok. ¿Tuviste éxito de una forma y repetirte con eso? Muchas bandas lo hacen. Allá ellas.

– ¿Por qué, después del 2001, no han aparecido cantantes/líderes de banda de fuerte presencia, tal como era moneda corriente hace años?
– No hay frontman en el rock. En una época había muchos. ¿Será que la gente más joven está en el sopor de la tecnología, de los aparatitos y la play? ¿Será eso? Están los chicos del trap. Son muchos y no se individualizan aunque algunos se empiezan a desprender para hacer su propia música trap independiente. Otra cosa. Independizarse de las peleas de gallo y eso. Fue mi hijo el que me enseñó todo esto. Irione no salió de ahí pero fui conociendo a los periféricos que estaban en las “peleas de gallo”. Pero frontman no hay más. Es una raza en extinción. Hay una comodidad grande y ser frontman es moverse mucho. Falta «fuego». Hay un frasquito que se llamaba “talento” que estaba vertido en la humanidad. “Talento”, “fuego” y parece que esto se perdió. No queda casi nada.

– ¿Te sorprendió la postura de varios músicos de rock que eran «rebeldes» pero con el paso del tiempo, adoptaron posturas conservadoras como estar en contra del aborto y a apoyar al macrismo?
-Imagino a qué te referís con la música más “rebelde” pero ahora es todo decadencia. Cuando entró la cocaína en el rock, en los 80, empezó la decadencia. Venía muy bien, con mucha creatividad pero entró la cocaína y destruyó todo. La cabeza, la naríz, todo. Hay gente que toma a una banda como si fuera un empleo para viajar. Conozco muchos de esos artistas que te dicen “estuve en Costa Rica”, “estuve por aquí y allá” y lo primero que preguntan es cuanto van a cobrar y cuanto está el dolar. Creo que esto se tiene que tomar como algo que da placer, que te eleva como ser humano, que lo adelanta en la vida. Más que un empleo es una vocación. Estas haciendo lo que te gusta.

-O…siempre fueron conservadores y el rock fue una excusa para «divertirse» por un rato.
-Los músicos que han estado en contra de las medidas más progresistas…que están en contra de todo lo que se quiera cambiar, no sé si han sido fachos siempre pero la verdad, dan pena. Habrá sido una pose que han tenido en la vida.  Son muy patéticos realmente. Que se le va a hacer. Es así y así son. Uno tiene el concepto que el rock se para frente a algo y quiere cambiar cosas. Dije hace poco en una nota a Telam que “el rock se volvió demasiado facho”. Si te olvidaste lo que te persiguió la policía (si sos de mi época….o hasta los 90 y el 2000 y pico seguía pasando eso), si te olvidaste de todo eso y te pones en cazador y a perseguir, es porque te olvidaste de quien sos. Eso si, me parece feo. Siempre hay que recordar lo que uno vivió. Las raíces. 

-¿Es posible ser «apolítico»?
– Mirá, en la política tenes que meterte sino la política se mete con vos. Tenes que tener una idea. Es muy cómodo decir “soy apolítico”, “son todos una mierda”. Sería muy cómodo para mi tocar los temas de Los Violadores –total, todos los conocen-, cagarme de risa y no hacer temas nuevos. Pero no me gusta el mundo simplón, cómodo. No tener un compromiso. Toda mi vida tuve un compromiso.

– ¿Qué sentís cuando dicen que te «volviste peronista» por algunas de tus posturas políticas?
-Lo de peronista…No soy peronista. Para mí, Perón fue un progresista y un reaccionario a la vez. Es una contradicción típicamente argentina. Era del Grupo de Oficiales Unidos (GOU), de la derecha nacionalista, no oligárquica, que es diferente. Pero a la vez era un libertario con la gratuidad en las universidades, la ley del divorcio, la ayuda a las clases trabajadoras. Eso es progresismo puro. En América Latina, no eran muchos los que tomaban estas decisiones salvo el presidente de Guatemala (Arbenz) o algunas cosas de Vargas en Brasil. Cometió un montón de errores. Era casi un neofascismo con eso de poner los nombres de él o de Eva. Bueno, Eva me parece una persona impresionante. Hablo de Evita y es como si fuera una Juana de Arco. Una mujer con mucho carácter y temple. Realmente un ser admirable. Muchos ponían “Viva el Cáncer”, gente despreciable la que se expresa de esa forma.
Creo que dentro del peronismo o kirchnerismo, uno puede estar en ese espacio con alternativas más hacia la izquierda con políticas sociales. No soy de un club de fans de los políticos. No estoy casado con nadie. No toco para ningún partido ni ninguna intendencia de nada. No necesito favores de nadie y no le debo nada a nadie. Pero eso de peronista…La grieta es grande. Fijémonos lo que pasa en los márgenes, en los barrios emergentes, como el Carlos Mugica donde se multiplican los casos de coronavirus. Ahí vemos lo malo que es tener pobreza. Esa es la palabra. Y eso lo crean los sistemas. Estoy totalmente de acuerdo con el impuesto a la riqueza. Tiene que ser ley. Es más, creo que el 1% es poco. Debería ser un 3% mínimo. Se solucionarían muchísimos problemas.

La meritocracia es un verso, un invento. El que de cuna nace con atributos o algo más que lo va a hacer rodar en la vida. Le saca una ventaja (sacando excepciones como el fútbol) a cualquiera que nació sobre un cajón de manzanas. El que nació rico, tiene otras oportunidades en la vida. No nos hagamos los tontos.

0 comentarios en “Pil Chalar: «El rock está pasteurizado».”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Translate »
Scroll al inicio