Garbage en Argentina. Valió la pena la espera.

La banda conformada por Shirley Manson, Butch Vig, Duke Erikson y Steve Marker se presentó en el marco del Pepsi Music Festival 2012. Cerró el Festival ante la deserción de Kasabian para tal fin. ECDL estuvo presente y te trae lo que estuvieron haciendo la colorada y sus muchachos. Además, un grata sorpresa el show de Gossip, que brindó un espectáculo de primer nivel.

   

“¿Me extrañaron?” preguntó Shirley Manson al término de “Shut your mouth”, cuarto tema del show que brindó Garbage en el marco del Pepsi Music. Y la respuesta es “Si”. Mucho tiempo pasó desde ese excelente álbum debut en 1995 y del muy buen “Version 2.0” de 1998. Ahí, cuando venían todos, no llegaba Garbage a estas tierras.

Pero el día llegó, y Garbage pisó el suelo argentino con un concierto de gran nivel. 
A eso de las 22.10 hs se apagaron las luces de uno de los escenarios del Pepsi. Al revés de lo que sería la cuestión protocolar, primero aparecieron los hombres, de a uno. Butch Vig, impecablemente de negro y sus sempiternos anteojos oscuros; Steve Marker también de negro y gorra y Duke Erikson de traje, con camisa raya y corbata roja. Ella entró a lo último. Shirley Manson hizo su entrada toda de negro, con una especie de capa que la cubría y el pelo rojo, atado con un rodete. La vampiresa del rock de los últimos años, había hecho su presentación. Bella, bellísima, la cantante de cabello color fuego abrió la noche con “Supervixen”, el primer tema del primer álbum de la banda.  La gente empezaba a saltar y se sentía que el público conocía las canciones. O sea, no es un público que seguía a los hits del grupo sino que sabía que cantaba el artista.

Suena “I think I’m paranoid”, y el público salta. Todos saltamos. Más de uno la bailó y otros tantos, la habrán dedicado. Es la segunda canción del segundo disco. ¿Seguirán con la progresión? De ser así, tendría que ser “Can´t cry these tears” de Beautiful Garbage….pero no. Es de dicho álbum el tema pero es el que lo abre, “Shut your mouth” y retoma la progresión del “cuarto tema del cuarto disco” con “Why do you love me?”.
Una muy linda selección de temas para comenzar un show en el que se apreciará la versatilidad de la banda. Guitarras atiborradas de efectos, con la sutileza que amerite el caso para bajar la bola de sonido obtenido junto con los teclados y algunos loops que irán sonando. 
Aquí es donde reside lo “inclasificable” del estilo de Garbage. Podrán pasar de un clima más rockero pero con la añadidura de los teclados –que no lo ablandan- a otro más electrónico, con toques de guitarra más distorsionada –sin que esto lo endurezca-.
Al respecto, cada tema comienza con un arreglo previo que esconde la melodía de la canción. Un poco, no mucho. Por eso, los primeros segundos no se distingue bien que tema harán hasta que empieza a sonar el loop de la voz de Shirley para “Queer”. Duke Erikson, inmutable en su rostro pero con un timing impresionante para sus seis cuerdas, marca el ritmo de la canción. Butch Vig, un pedazo grande del rock de los 90 (productor de “Nevermind”, el disco de Nirvana, entre tantos), le pide unas palmas al público que, de a poco, le dan a “Stupid girl”, clásico enorme del primer disco, que inundó las FM y las discos de ese tiempo.
Después será Marker el que se encargue de disparar sonidos para que la voz de la escocesa encare “Hammering my head”.

Como no podía ser de otra manera, empezó a sonar el “Ole, ole, ole, olé. Garbage, Garbage”. La risa poderosa de Shirley antecede a una pequeña historia que cuenta acerca de que, cuando era chica, tenía un profesor que les mostraba canciones de diversos países. Pide disculpas y se manda con un pedacito de “Don’t cry for me, Argentina”. También recuerda el tema del fútbol y la cantidad de veces que “nos rompieron el culo”. Me queda la duda si se puso del lado escocés o del lado inglés al respecto…..
El motivo de la visita del grupo era la presentación de su último disco “Not your kind of people”. Suenan “Control” –poderoso tema que debería ser el próximo simple- y “The one”, que dan cuenta que la creatividad y la esencia de la banda están intactas, más allá de las desavenencias que atravesaron a lo largo del tiempo. Recordemos que Garbage, al día de la fecha, tiene solo cinco discos editados en diecisiete años de carrera.

Bajan las luces del escenario para dar paso a una iluminación tenue y azulada. Los loops se repiten y se escucha “#1 Crush”, un tema de culto de Garbage, editado en la banda de sonido de la película “Romeo y Julieta”.
Si hay algo para destacar a esta altura del concierto, es lo bien que están arriba del escenario. Musicalmente hablando, el trío de hombres brinda un soporte excepcional para el lucimiento vocal y de “show woman” de Shirley Manson, que hasta se da el lujo de hacer flexiones de brazo en un momento musical.
Con “Cherry lips”, se vuelve a un clima más festivo para que la gente salte y coree el “baby go-go” de la letra. Después, con “Blood for poppies” y “Battle on me” volvemos a la actualidad de la banda para retomar algunos de sus clásicos del disco “Version 2.0”. Del bailable “Special” (imposible no recordar el video animado con una Shirley volando un avión de combate) hasta la balada épica-electrónica de “The trick is to keep breathing”. Con “Push it” se encara la última curva del recital que concluirá con la poderosa “Vow” (excelente tema) y “Only happy when it rains”, clásico de clásicos.
Para los bises, suenan “Automatic Systematic Habit”, tema que abre el último disco y “You’re look so fine” que, casualmente (o no) cierra “Version 2.0”.

Tras una hora y cuarenta minutos, la deuda quedó saldada. Garbage dio cuenta de porqué es una de las bandas imprescindibles de los 90. Igualmente, y lo digo a título personal, muchos quedamos con ganas de escuchar “Run baby run”, “When I grow up”, “Milk”, «The world is not enough», «Sleep», «Dog new tricks» y algún que otro tema más. Esto habla a las claras de la cantidad de canciones que tiene el cuarteto en su arsenal y se dio el gusto de no hacer.
Termina el show e iniciamos el camino a casa con la satisfacción de haber visto a una banda excelente y con un sonido de primer nivel, sin que esto implique frialdad o perogrullada por el estilo.
Garbage pasó por Argentina y brindó un muy buen concierto acorde a su trayectoria. Ahora, a redescubrir los viejos discos y seguir disfrutando de esta gran banda.

Gossip, una grata sorpresa

Habíamos llegado a las 21.30 aproximadamente al Pepsi cuando el sonido de una voz potente llegó a nuestros oídos. Al toque, pensamos “¿Quien está cantando? Duffy?”, porque el timbre de voz nos sonó muy parecido a la galesa.
No, no era Duffy sino Beth Ditto, voz y líder de Gossip. Para ser absolutamente honestos, en lo más profundo de nuestras conciencias, decimos que fue una sorpresa absoluta el excelente show que dio la banda norteamericana. Con un funk bailable, convirtió en una disco al campo de la vieja Ciudad deportiva de Boca Juniors.

Beth llenó de carisma y simpatía el show al cual iluminó con su poderosa voz y una banda que bancaba todo lo que tiraba, construyendo una sutil pared de sonido para el deleite de los presentes. Es más, hasta metió estrofas de «Bad Romance» de Lady Gaga y «Smell like teen spirit» de Nirvana en algunas canciones. 
Descalza, de flequillo y vestido negro, Beth bromeó con respecto al vino argentino y al ejercicio que implica estar arriba del escenario, sobre todo con los 100 kgs que lleva su cuerpo. El final fue imperdible en el que se acercó a la gente, cantando abrazada a los fans que atiborraban las vallas de seguridad.
La sonrisa final con que terminamos después de ver la presentación de Gossip, fue de la satisfacción de haber presenciado un show revelador porque no hay nada más lindo que llevarse el gusto de ser sorprendido gratamente por una banda a la cual uno conocía pero sin darle mayor importancia. ¡Gracias, Gossip por el gran momento que nos has brindado!

El toque final fue una pequeña anécdota. Eran la 1 de la mañana y estábamos comiendo en una pizzería de la esquina de Defensa y Estados Unidos. Miramos por la ventana y vemos pasar a una chica pequeña, de figura voluminosa y tatuajes en los brazos, acompañada por un muchacho más alto, de lentes y bigotes, con un jopo. Nos miramos con algunos de los comensales y dijimos “Es Beth Ditto y Brace Paine!!!”. Efectivamente, era la cantante y el guitarrista/bajista de Gossip que estaban caminando tranquilamente por la calle Estados Unidos. Salieron corriendo ocho personas de la pizzería con sendas cámaras de foto para guardar un recuerdo de esa noche. Beth se sacó fotos con todos y charló un rato, con muy buena onda con la gente.
Volvimos a terminar la pizza y pensábamos “¿Nos quedamos un rato más y pasa la colorada?”. Nos reímos de la humorada, pagamos y vamos a esperar al 8 que nos acerque a Floresta. Pasó una noche de muy buena música, con la confirmación de la gran banda que es Garbage y la grata sorpresa que fue Gossip para nuestros oídos.

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