María Lamacchia: El libro de la música independiente

¿Un libro que describe los pormenores de la música independiente en Argentina? Si. La licenciada María Lamacchia lo hizo posible con “Otro Cantar, la música independiente en Argentina. María le cuenta a ECDL los pormenores del mismo asi como situaciones como que los folkloristas son más solidarios que los rockeros en esto de unirse y como los grandes medios ningunean esta parte independiente –mayoritaria- de la música.

   

María, cómo surge la posibilidad de sacar el libro?
-Surge de una tarea de investigación en si que tuve que hacer para recibirme como Licenciada de Ciencias de la Comunicación. Fue mi tesina de grado para recibirme. Con la UMI empiezo a trabajar en el 2003 y después me voy a trabajar a una disquería, la que era de El Otro Yo, en Belgrano. En octubre del 2004, cuando se necesitó otra persona más para la atención a los socios y cuestiones administrativas, me volvieron a convocar y aquí estoy. En ese momento estaba cursando la carrera y hay que hacer un trabajo de investigación, una tesina. Asi, decidí juntar mi trabajo, con la música y la comunicación, y presenté la tesina en el 2008. Le cuento a todos que estaba este trabajo hecho, lo vieron y me propusieron imprimirlo y que se difunda el material. Les pedí el reescribirlo porque estaba en un lenguaje muy académico.

-Querías bajarlo, no?
-Si, mi idea era hacer un laburo de divulgación científica, porque la teoría está, pero hacerlo para todo público. Sobre todo, para el músico –para que le sirva a su carrera artística (le damos unos tips y hay un capítulo sobre la industria de la música para que también vea como se maneja el mercado en detalle)-, para todo el público -para que conozca la vida del músico, la carrera y los problemas del músico independiente-. Inclusive hay un glosario de los autores que utilicé para que, aquél que no está dentro del circuito académico, sepa quien es Bourdieu o porqué se lo utiliza. También hay un listado de palabras que tienen que ver con la actividad musical. Por ejemplo, para aquél que es académico o público y no sabe lo que es masterizar. La idea era que fuese un libro asequible a todo tipo de lectores.

– ¿Por qué elegiste a la UMI? Más alla del hecho que trabajabas aquí.
– Empecé a notar que había mucho material acerca de las distintas industrias de la música, la gráfica, lo audiovisual. Dentro de la música, había poca información sobre el artista, y sobre todo, del músico que decide autogestionarse o los que se autoproducen. Cuando empecé a hacer este trabajo para la tesina, empecé a leer todo lo relacionado con la música más allá de mi tarea diaria con la UMI y los conocimientos que tengo. Leí a autores como John Giudice, que es Estados Unidos, Ana María Ochoa. Dentro de los autores que leí, son los que mencionaban a los artistas independientes pero no se hacía una descripción profunda o en detalle, de los problemas de estos, de sus necesidades, de sus necesidades y sus formas de hacer. Entonces me pareció que era un aporte importante y la idea era contarlo desde la UMI. La UMI nuclea, al día de hoy, a cinco mil cuatrocientos grupos y solistas asociados, tanto de nuestro país como del exterior. Me pareció contar primero el hacer del músico y después el hacer colectivo, organización de músicos. A lo largo de todo el libro la UMI aparece todo el tiempo porque mi interés era también ver como era la relación entre los músicos y la política –como se fue modificando a través del tiempo y como la UMI tuvo que ver en este cambio de actitud-. En el libro aclaro que relaciono el hacer independiente al hacer autogestionado. Como que hago un recorte y también lo asumo, porque uno está escribiendo también desde una posición. Aca, siempre se dice en la UMI, que el independiente es el músico y no el sello.

-Que no es lo mismo…
-Exacto. En el libro se reconoce mucho la tarea de los sellos medianos y pequeños que tienen otro tipo de relación con el artista. Que apuestan por la innovación y que no están regidos por el ánimo de lucro. Establecer esa diferencia entre el músico que se autogestiona y aquél que está con una compañía con sello atrás. Esto está perfecto pero hay diferencias.

-Recién hiciste una diferencia entre “autogestión” e “independencia”. ¿Cuales serían las diferencias?
– Para mi, van de la mano y están enlazados. Que vos seas un artista independiente o desarrolles otra actividad, te permite a vos tener el control de todo el proceso de producción, el control de tu carrera, el poder de decisión y el tener todo esto, te da independencia. Con tu obra, podés hacer lo que quieras, venderla y tocarla donde quieras. Hacer los arreglos e invitar a tu show a quien desees. Entonces, desde ese lugar,  son dos conceptos que están enlazados. Yo hago autogestión, autonomía, independencia, libertad creativa y artística. Son los cuatro pilares que aparecen en el libro constantemente.

-Hace un par de décadas, decir que uno era “independiente” era mala palabra. Cómo laburaste el paso del proceso de la independencia como mala palabra a esta reivindicación del concepto?
– Lo que evidencio en el libro es ese cambio de actitud que hubo hacia lo independiente, que terminó siendo un valor más allá de lo artístico sino en otros ámbitos como TN periodismo independiente. Se dejó de relacionar lo independiente con lo precario. Se puede hacer una obra artística independiente, de calidad. Aca se hacen discos en formato profesional, con un muy buen arte de tapa, que no tienen nada que envidiarle a los grandes centros de la industria y las compañías discográficas. Hay packagings más novedosos. Al ser el artista independiente no tan popular, necesita adquirir una visibilidad desde lo físico y novedoso que pueda tener un packaging.

-El hecho de verlo y tocarlo…
– Si, o que tenga algo raro. Aca se han artes gráficas en 3D y ahora está el libro de Diego Boris. También lo que hizo Cristian con el formato de “Colmena”. Asi hay muchos ejemplos. La independencia es un valor y no se relaciona con lo precario ni tampoco que uno tenga que ser independiente porque no le queda otra. Hay artistas que eligen la independencia porque se dan las posibilidades tecnológicas que hacen que uno pueda producir sus discos en casa, tener su home-studio, tener los elementos para hacer la difusión por internet. No se necesitan tantos intermediarios como si se necesitaban en otra época en la que uno no podía desarrollar su carrera sino era a través de una compañía. El famoso “llevar el demo para que alguien lo escuche”.

¿Costó difundir al libro?
– La verdad, para mi sorpresa, el libro tuvo una buena repercusión. Lo que pasó fue que se presentó en la Biblioteca Nacional. Eso sumó mucho. Entre los presentadores estuvieron Alfredo Rosso, Horacio González, Cristian Aldana, Diego Boris. Eso ayudó a que el libro se hiciera conocido por como fue presentado. En los días previos me empezaron a hacer notas, de radios del interior del país. Después de la presentación, empezó la difusión ya que aquella fue un tanto cerrada y se hizo en una sala chica, solo para la prensa. La difusión más fuerte empezó después del 11 de mayo y la presentación en la Biblioteca. Ayudó mucho una nota en Pagina/12, donde se contaba sobre el libro y la presentación. A partir de ahí, me empezaron a llamar de muchas radios. De notas de radio, debo haber hecho veinte. Después, con los medios, salió en Pagina. Me llamó una periodista de La Nación pero todavía no salió nada y también otra para Tiempo Argentino que está por salir. También me dio una gran ayuda una nota que me hizo Eduardo Fabregat para su programa en AM 750. Inclusive hubo gente que escuchó el programa y se mandó a la presentación. Para mi, fue positiva la repercusión en la prensa.

-Hay medios que te fijan agendas musicales. Te llamaron de medios tipo TN, La Viola…
– No me llamaron y tampoco se si se enteraron. No hubo una relación con esos medios. No se les mandó un libro ni una invitación. Fue por un lado, un desinterés por parte de ellos y también nuestro, que tampoco los convocamos. Asi fue desde los inicios de la UMI, mantener un contacto con periodistas y medios de comunicación que mostraran interés en los músicos independientes. Para ir a dos o tres, golpearles la puerta y dejarles el demo y que quede archivado, no nos interesa.

¿Vienen los grandes medios a la UMI?
– Mira, eso lo cuento en uno de los capítulos que se llama “La UMI y el Estado”, donde cuento las diferentes acciones políticas que ha tenido la UMI a lo largo del tiempo. La UMI empieza a tener visibilidad política a partir de empezar a dar notas a medios masivos –antes había una política de no dar notas-, en el 2006, cuando se produce el tema de la “Ley de ejecutante musical”, a la cual todos los músicos se oponen y se realizan las reuniones en el Bauen. Ahí la UMI empieza a dar notas para manifestar su postura contraria a esta ley, para que no se llevara a cabo. Después, cuando hubo acciones contra los nuevos gobiernos de la Ciudad de Buenos Aires, primero por la falta de lugares para tocar se le mandó una Carta Documento a Telerman….

-Las clausuras…
– ….y las juntadas de firmas en la puerta de la Legislatura. Han salido notas a la UMI en el noticiero de Canal 13. No me acuerdo si fue por los reclamos de la Ley del Ejecutante o por una acción determinada contra el Gobierno de la Ciudad. Pero si se han comunicado con la UMI no es para mostrar lo que hace la UMI con los artistas sino por un hecho o una acción política puntual en beneficio de un sector de los músicos independientes o de la música en general. La verdad es que los medios que más se interesan por la UMI, son TELAM, Canal 7, DDD, 678. Estos fueron los que más se contactaron. Les llega una gacetilla y mandan un móvil para cubrir.

¿Cómo es la relación de la UMI con los músicos más reconocidos de la Argentina?
– Mira, la verdad es que es muy buena. Para nosotros fue muy buena pero son muchos los músicos reconocidos…

-Cuando le hice la nota a Cristian Aldana (N de R: fundador de la UMI y miembro de «El Otro Yo»), me fijé en la página de músicos convocados y estaba Cerati, Spinetta…No obstante, hubo músicos que siempre se las dieron con un perfil de cierta rebeldía y militancia y en ese apoyo, brillaron por su ausencia….
– Lo que pasó puntualmente con el Proyecto Nacional de la Música, es que, desde la UMI se buscó adeptos entre los músicos más populares para que el proyecto se hiciera conocido a la sociedad y apoyara asi como a los funcionarios, que son los que tienen que votar para que esta ley se haga realidad. Hubo artistas del rock que apoyaron pero, en su momento, fueron los menos. Costó bastante que los músicos de rock apoyaran. De hecho, cuando el año pasado, se da el dictamen positivo en el Senado, de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, y Educación y Cultura y van músicos conocidos a hablar con los senadores, la mayoría fueron folkloristas. Liliana Herrero, Teresa Parodi, Raúl Carnota y Victor Heredia; del lado del rock estaba Cristian, los Villanos, y Walas. Después, con el tiempo se sumaron los chicos de Kapanga. Pero costó más que desde el palo del rock se viniesen….

-Si, como que se espera mayor solidaridad. Me parece increíble...
– Hubo mayor respuesta de los folkloristas. Después, con el tiempo, se fueron sumando. Por esto te digo que la relación es buena. A fin de año, cuando hicimos el recital en el Congreso para la Ley de la Música, hubo de todos los colores y géneros. Tocó Attaque 77, Kapanga, Él mató a un policía motorizado, Eterna Inocencia. Lo que reivindico en el libro es que antes costaba más que los músicos se agrupen y que empiecen a reclamar al Estado por sus derechos. Que se asuman como ciudadanos con pleno derecho y su aporte a la cultura. Y después de Cromañon, si van a tocar en un lugar, que sea uno en el que estén dadas todas las condiciones de seguridad necesarias, que no tengan que pagar para tocar.

¿Hoy por hoy, cual es el tema con el que está trabajando más la UMI?
– En la actualidad, se estuvo trabajando mucho en la formación del Instituto BAMúsica. Este es la ley 3021, que había sido aprobada por todos los legisladores pero tardó un año aproximadamente, en reglamentarse. Se hicieron movilizaciones frente al Ministerio de Cultura y se consiguió que el ministro Lombardi, finalmente, se comprometa a que esta ley se ponga en práctica. A partir de ahí se creó el instituto para incentivar la música en vivo en Buenos Aires. Este instituto da subsidios a los músicos independientes como a los lugares que tienen hasta trescientos espectadores. La idea es ayudar a los dos actores que tienen que ver con la música en vivo porque le estas dando dinero al lugar para que lo ponga en condiciones y no haya problemas de seguridad y le das dinero al músico que necesita pagar prensa, fotógrafo, vestuario o filmación del show. La idea es que hagan un buen show sobre todo para promocionar el disco lanzamiento. Eso fue un logro. El tema es que hay un directorio con un integrante de la UMI como representante. Lo que nosotros notamos es que no se está difundiendo la existencia del Instituto BAmúsica. A nosotros nos gustaría que desde el GCBA se difunda más y todos los músicos se enteran para acceder a este beneficio. Aca, en la UMI ayudamos a armar la planilla y como armar el proyecto para que te lo aprueben. Si está el beneficio, aprovechémoslo. Respecto a los lugares, puntualmente, cuando hicimos las marchas, nos contactamos bastante con los lugares. De hecho, en el directorio está la UMI, la Cámara de música en vivo, el Sindicato de Músicos, y TRAMA (Trabajadores y artistas de la música)


– ¿AADI no está?
– No, porque no tiene relación con la música en vivo. Cobra a través AADI Capif pero lo suyo tiene que ver con la música grabada. Es un logro y lo que intentamos hacer desde la UMI es difundirlo y avisarle a los músicos que se anoten asi pueden obtener el subsidio, porque es algo que se necesitaba. Estos lugares están obligados a programar cinco shows por semana, agilizando a la música en vivo en la CBA.

– ¿Cómo ves a la actividad musical, hoy en Buenos Aires?
– Lo que está pasando es que, lamentablemente, no todos los lugares cumplen con los requisitos que hay que cumplir. Sobre todo, los que han sido beneficiados. Por ahí no se cumple con la cantidad de shows por semana. Sigue costando. A nosotros nos gustaría que hubiese más shows, y que el artista tenga un ingreso a partir de los shows, las entradas, el público. Que haya más difusión y más movida. En eso se está trabajando.

– ¿Y el Canal de la Música?
– Sonar TV ahí quedó. Fue una pena porque, si bien uno lo sigue sosteniendo al proyecto, no tuvimos novedades. Una lástima porque fue un proyecto que salió muchísimo en los medios, tuvo mucha repercusión y con apoyo de los músicos pero bueno, quedó ahí. No sabemos bien que pasó. Teníamos buenas perspectivas al respecto, que entre en la grilla. No sabemos bien que pasó.

¿Vas a seguir presentando el libro?
– Si, vamos a ir por las provincias. Nos vamos de gira. En octubre, nos vamos a Concepción del Uruguay, donde hay una agrupación de músicos allá, la Unión Entrerriana de Músicos Independientes, la UEMI. Están en San José pero la charla esta la damos en Concepción. También estaba pautada una charla en Paraná pero hay que ver cuando. Después, la idea es presentarlo en noviembre, en la Feria del libro de Mar del Plata. Soy de Dolores y me contacté con la Sociedad Argentina de Escritores y lo presenté en Dolores y Chascomús. Ahora me avisaron que se hace en Mar del Plata y me avisaron por lo que vamos a presentarlo allí. La idea es seguir difundiéndolo y que se conozca.

-Con el tema de la programación de los músicos argentinos en las radios, que no se respeta en absoluto,¿la UMI está laburando con ese tema?
– Hay un grupo de la UMI que está trabajando con el artículo 65 y la idea es hacer encuentros con los directivos de las radios y los programadores para explicarles sobre el artículo y brindarles material. La idea es que se cumpla. La UMI estuvo participando en los foros realizados en todo el país. De ahí surge el artículo 65. Es importante que se cumpliera porque uno de los inconvenientes más importantes para los músicos es la difusión en los medios masivos, sobre todo, en las radios. No hay filtro entre ese oyente y ese grupo. Ayudaría muchísimo a los artistas que no están bajo compañías, que no tienen ese espacio asegurado, que si lo tienen los que están con una discográfica por los acuerdos que existen.

¿Cual es la posición de la UMI con respecto a la bajada de música por internet?
– Lo que se plantea en la UMI, desde el principio, es que el músico tenga toda la información con respecto a sus derechos. De autor, de compositor, de interprete y productor. Después, que el artista haga lo que mejor le parezca para su carrera. Puede subir un par de temas y ver si eso le ayuda con su obra, con la convocatoria a su recital o venta de los discos. La idea es que se tenga toda la información necesaria y que exista un debate acerca del tema. No plantear una postura porque si sino que cada artista elija su mejor camino. Nosotros vamos a acompañarlo para asesorarlo. Si un artista quiere firmar un contrato con una compañía y seguir siendo socio de la UMI, no hay problema. Lo que vamos a hacer es asesorarlo para que tenga el mejor arreglo posible para que no salga perjudicado y siga teniendo libertad dentro de su ámbito creativo.

María Lamacchia. “Otro Cantar, La música independiente en Argentina”. www.umiargentina.com.ar

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