Tribunal de Mujeres (Teatro)

Hamudots al ataque


De Naomí Ragen. Traducción y dirección: Juan Freund. Con Patricia Becker, Isabel Caban, Betty Dimov, Ester Fleischman, Silvia Franc, Lidia Goldberg, Laura Guelfi, Marisa Roncato, Silvia Rotman y Myrtha Schalom. Voz en Off: Eduardo Guimarey, Carlos Lanari, Julio Marticorena, Diego Rochinas y Roberto Sobel. Vestuario y Escenografía: Alicia Vera. Realización escenográfica: Paciullo Barreiro. Música original: Sergio Vainikoff. Operación de luces y de sonido: Marina Roncari y Nora Roncari. Asistencia de dirección: Aida Nimhauser.

Auditorio Ben Ami. Jean Jaures 746. Sábados 21 hs.

Hanna decidió abandonar a su esposo y a sus doce hijos y ahora está de vuelta ¿Donde ocurre esto? En el barrio judío ortodoxo de Mea Shearim, Jerusalem. Una amiga le pide que cuente los motivos de haber tomado tal decisión. A partir de allí, se desemboca en un alegato que apunta a varias direcciones: el fanatismo religioso que socava los derechos de las personas y la hipocresía reinante en la sociedad en pos de las “buenas costumbres”. 

La puesta avanza cuando debe y se detiene en la reflexión con voces en off de tono exacto en su intención didáctica o narrativa. La iluminación es acorde a la propuesta junto con una escenografía austera pero válida para el relato propiamente dicho. El vestuario es elocuente en tanto creación de sentido a partir del mismo, que también juega con los pre-juicios que el espectador pueda tener sobre las mujeres «religiosas». Las actuaciones son muy buenas y dotan a los personajes de aristas reconocibles pero sin caer en golpes bajos o escenas para la lágrima edulcorada. 

El libro tiene la virtud de que si bien corresponde a un ámbito determinado, es fácilmente trasladable a sociedades como la nuestra. Más aún, en los tiempos que corren de recetas mágicas provistas por un neoconservadurismo obsoleto y retrógrado y un fanatismo religioso que por acercarse en demasía a Dios, termina alejandose del don más preciado que es la vida misma. 

«Tribunal de Mujeres» es de esas puestas para ver, analizar y debatir más allá del credo o el género al que uno pertenezca.

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