Cine: “Los músicos”. Los “Fab four” de Stradivarius.

La música y el cine suelen conformar duplas por demás interesantes cuando cruzan sus respectivos caminos. Si hay un director con una mirada tan sensible como precisa en sus planteos y actores acordes, se está en presencia de una película que, a priori, está bien diseñada.

La muerte del padre de Astrid Thompson la pone frente a una encrucijada: hacer realidad el sueño de su padre de reunir cuatro Stradivarius para un concierto y paliar una serie de contratiempos económicos que tienen, como guarnición de esto, su relación tirante con su hermano.

De esta manera, el amalgamar a los interpretes de los dos violines, viola y violoncello es una tarea compleja por las particularidades de cada uno de los músicos. Lise, George, Peter y Apolline tienen existencias que, de alguna manera, logran la identificación con los espectadores. Algo similar ocurre con Charlie Beaumont, el compositor de la pieza que deben tocar. Será en el dibujo de cada uno de los protagonistas donde radique una de las patas más sólidas donde se asiente el film. Los contrapuntos generacionales y el “contar las costillas” al colega son momentos que permiten diálogos enriquecedores.

La música es fundamental para captar la atención general. Su excelente interpretación (esa perlita de la tradicional “Where did you sleep last night?” que muchos conocen por la interpretación de Nirvana en su mítico Unplugged), junto con todo lo que ocurre en ese cuarteto juega a la metonimia con cualquier grupo humano que se reúne para llevar a cabo una tarea determinada. Hacía allí navegará un film que entretiene mientras llama la atención sobre la posibilidad de trabajar en conjunto. Esa aura de “salida colectiva” es importante, más que nada en estos tiempos de egoísmo disfrazado de individualismo selectivo.

El elenco es sólido, con un Frédéric Pierrot excelente, en tanto compositor de una pieza que van a tocar músicos prestigiosos pero que no lo representa en absoluto. Valerie Donzelli es una Astrid tan abrumada como exacta en su composición. Un gran detalle a destacar es el cuarteto de músicos que debe llevar a cabo el deseo del padre muerto y la originalidad de la partitura compuesta por Grégoire Hetzel para la película.

Grégory Magne concibió un film atractivo que, como si fuera un cuento, tiene su propia velocidad para llevar a cabo su desarrollo. Por tal motivo, esa madeja de conflictos con la que se inicia, pondrá a prueba a un público ansioso. La paciencia –en este caso, una virtud- y el poner en funcionamiento la capacidad de discernimiento ante un hecho determinado, no implica pecado alguno. Es más, es un gran ejercicio para llevar a cabo en otro tipo de actividades, más allá del cine.  

“Los músicos” capta la atención y exige ir más allá del pentagrama, para lograr un impacto tan sutil como certero. Lo elegante no quita lo valiente que, en ocasiones, se expresa a través de la simpleza, más que del impacto.  

Ficha técnica.

Dirección: Grégory Magne. Guion: Grégory Magne, Haroun. Con Valérie Donzelli, Frédéric Pierrot, Mathieu Spinosi, Emma Ravier, Daniel Garlitsky, Marie Vialle. Música: Grégoire Hetzel. Fotografía: Pierre Cottereau. Título original: Les musiciens. Año: 2025. Duración: 102 min. País: Francia.

Salas.

Atlas Nordelta (a las 20:20 h); Atlas Patio Bullrich (a las 15, 17:20 y 19:30 h); Belgrano Multiplex (a las 16:15, 18:15 y 20:20 h); Cine América (a las 20.20 h); Cinema Paradiso (a las 15:10 y 20 h); Cinépolis Pilar (14:40 y 20 h); Cinépolis Recoleta  (a las 12:50 y 20 h); Multiplex Palmas (18:30 y 20:10 h); Showcase Cinemas Belgrano (19:20 h) y Showcase Cinemas Norcenter (a las 14:50 y 20:10 h)

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