Martin Rocco: Mas allá del stand up.

Reconocido por su labor en el stand up, busca darle una vuelta de tuerca a este género con su nueva obra, “Relajado”. Sin perder el humor y con mucha lucidez, Martín Rocco habla del stand up, de si es un género menor y a todo lo relacionado con la tele y el humor

– Martín, contame sobre “Relajado”

– Es un proyecto que tiene un par de años. Como estoy etiquetado como comediante de stand up, de hacer personajes y que se yo, pensé hacer una obra de teatro que tuviese todo eso. Se me ocurrió hacer todo un show de stand up, con todos los humoristas hechos por mi más lo que pasa en camarines. Es decir, en la obra, ves el show desde que empieza hasta que termina.

– El backstage digamos…

– Si. El escenario está dividido en dos, una mitad el camarín y la otra, el escenario. Voy a ahí a probar el material nuevo. Es un boliche chico de Berazategui, que lo maneja el Coco Sily, que aparece por medio de un intercomunicador entre el camarín y la sala técnica. Esto no pasa generalmente pero quería ver como lo metía, para que sea otro personaje dentro de la obra. Es más, tengo una charla con él y todo. Me dice cuando vienen los cómicos y eso. La convención que hicimos para que pueda hacer los personajes y no estar en el camarín al mismo tiempo -cosa que no puedo- fue que yo miro a los otros y digo que me parece. Cuando salgo del camarín al escenario, paso por un lugar que se ilumina y aparece mi silueta, como si estuviera mirando. En realidad, me estoy cambiando y salgo como el personaje. La idea es que es un lugar medio choto, que queda en Berazategui y se llama “Lo de Coco”, al cual voy a presentar material nuevo para un show importante. Es una costumbre mia y de algunos de probar un monólogo nuevo en algún escenario no conocido para ver la recepción que tiene. No se hace en un escenario importante…

– Para testearlo, ¿no?

-Si, exacto. Por más que uno esté muchos años en esto, si no lo probás con la gente no tenés real dimensión al respecto.

– ¿A vos se te ocurrió que la dirección la haga Carlos Belloso?

– Cuando voy a hacer los personajes, me pregunté ¿por qué no hacerlo con Carlos? Lo conozco desde hace más de 15 años. Habíamos laburado juntos, en variete, cuando había terminado con los Melli. Como él labura mucho el tema de los personajes –acordate de “Para fanático” y “Peuser”-, le encantó la idea de que saliera del stand up. Lo que tuve que negociar con él fue que deformara lo menos posibles los personajes porque él tiende más a lo freak. A uno le quería poner una máscara de latex y eso…le gustan los monstruos y eso. Igual los personajes son un poco deformes. El primero que sale es Dany Rosen, un pibe que acaba de terminar el curso de stand up y tiene todos los vicios de la escuela. El segundo es Walter Samuel, nada que ver con el futbolista…

– ¿Salió de ahí o alguna inspiración?

– No. El nombre es porque viste esos tipos románticos que tienen nombre compuesto. Luis Miguel, José José, Beto Orlando…La idea me surgió una vez que fui a un casino en Tandil. ¿Viste las publicidades de los casinos que hay una mina terrible y después son todos perdedores? Había un par que estaban ahí, chupando algo después de perder todo y un cantante de tangos medio patético, con pistas grabadas. Toda la gente como acá y lo aplaudían dos y decía “gracias, gracias”. Así surgió hacer un grasa como maestro de ceremonias de un show de crucero a Carmel. Arranca con chistes pedorros y canta un tema sobre un amigo que se muere de cáncer. Una garcha terrible.

-¿Qué otro personaje hay?

-El tercero que le había planteado a Carlos era como un Joaquin Sabina del humor, medio border, que las drogas y el alcohol lo tienen mal. Carlos tomó la idea de Sabina y me dijo que lo haga “Gallego”. Tenía mis dudas con los acentos… Salen mal en general. Es como hacer de gallego, de puto, no convence…es una cagada. Se hizo tanto….y Carlos decía “no importa que esté bien sino la intención”. Lo hice como un español que llama a una puta, esa de los papelitos, para que le tire la goma en el escenario. La mina no aparece pero lo hace detrás de la cortina. Un sacado, un demente y después salgo yo…

– Vas como la estrella…

– Y hago una cagada. Esa fue la idea y quedó algo interesante. Es algo distinto a lo que se ha visto. Generalmente, vas a los bares de la Plaza, Liberarte o el Bululú, que son cuatro tipos que hacen 15 o 20 minutos. Aquí ves todo completo, con lo que pasa alrededor incluido, que lo hace más interesante. Hasta que me decidí hacerlo, pasaron dos años.

– ¿Por qué tanto tiempo?

– El año pasado me lo tomé medio sabático. Estaba con «Cómicos» nada más. No hacía radio ni nada. Estaba cansado y lo que hacía era pulir el texto pero no lo hacía. A fines del año pasado, dije «Basta». No puedo seguir sobándolo y arranqué con los ensayos, en febrero y ahora lo estrenamos en junio. La idea original era estrenarlo en mayo pero no teníamos sala.

– ¿Crees que el stand up es considerado un género menor?

– En las artes escénicas está la ópera, que los tipos dicen que es LA posta porque acá tenés que cantar, actuar y después viene todo lo demás. El teatro clásico toma como menores a todos los otros rubros escénicos como podría ser el mimo, la improvisación, el clown, narración de cuentos. Pero la realidad es que el stand up (tanto como el resto –incluso el mimo-), es un actor con un texto, arriba del escenario. No deja de ser un arte escénico. Se dice que es menor en tanto necesitas menos producción, que el actor se autodirige y escribe sus textos, que no tenés grandes complicaciones de iluminación o sonoras. Podes hacerlo sin una banda musical, que en “Agosto” o “Reyes de la Risa”, tenés al músico y eso.

-Es cierto….

-Si querés, lo podés hacer producido y es una elección. Es un género versátil porque se puede hacer en un bar o un teatro. Es barato de producir. Cuando fue su boom, en el 2000/2001 con un momento jodido, la gente no tenía guita y quería reírse. Ahí, el stand up garpaba por todos lados por cumplía con lo de la plata y la risa. Hay una frase que dice “no hay géneros menores sino artistas menores”. Pero decís que los mimos te hinchan las pelotas en la calle, te imitan y te ponen cara de pelotudo. Los queres matar pero Marcel Marceau era un grande.

-Pasa con muchos…

-Lo mismo con los narradores de cuento, que son pesados pero la ves a Ana María Bovo y es genial. Igual con los improvisadores, que ves a Marcelo Savignone o a Osqui Guzmán que son dos capos y después tenes a otros que son unos pelotudos. Es como todo. Hay que juzgar más al artista. En el sentido de costos, es menor producción. Podés hacer teatro leído y no hacer un género menor.

– Siempre hay una onda con el stand up de “me pongo el frac, la galera, cuento dos bobadas” y ya está. ¿No hay mucho chanta?

– En algún punto hay eso. Hay pibes que estudian cuatro meses y ya salen cuando nunca estudiaron teatro y no tienen experiencia. Como hay tantos lugares con bar, podes hacer horas culo de escenario para después saltar a un lugar mejor. No está mal pero la calidad de lo que tenes es inferior. Te diría que todo el teatro da para el chanterío. Hay obras de teatro infantil que toman a los pibes de idiotas y el stand up se puede prestar muy bien para eso. Mirá la evolución que tuvo la magia. Antes tenías al tipo con el traje, la galera y ahora es más íntimo todo. Los magos cuentan chistes. “Ya se que sabés como es el truco” y después te embocan con otra cosa. Es lo que sería en humor un “sobre remate”. Te tiro un remate y sobre eso hay otro más.

-Cambió mucho con respecto a lo que era…

– Es interesante porque te saca la coraza de la galera y la varita pero siguen siendo magos igual. El stand up va a decantar de los contadores de chistes de internet y van a quedar los que realmente tengan algo para decir arriba del escenario. Lo mismo será para los contadores de cuentos y demás. Como todos los rubros, ¿viste que con la impro también pasó….? En cada teatro, había un curso.

– Hoy en día, ¿cuesta mucho hacer reir?

– La gente de teatro dice que es más difícil hacer reir que hacer llorar. A mi no me pasa porque lo vengo haciendo de hace muchos años pero es algo que al principio, te va costando y quedan muchos en el camino. Cuando hacía el curso de stand up, muchos se daban cuenta que no tenían gracia para eso. El tipo que sí la tiene, le resulta más fácil. Gana confianza con el tiempo. Lo primero que decís en los cursos de stand up es “no salgas al escenario a hacerte el gracioso” porque no es así. Contá cosas patéticas cotidianas, que la gente se identifique y pasalas por tu lupa, tu visión de las cosas que ahí va a estar lo gracioso. Un obsesivo o un depresivo llaman a la identificación directa….

-…también va para el lado del absurdo

-Exacto! Si ves Seinfeld, lo que les pasa es patético. Son cuatro inadaptados sociales siendo Seinfeld el pivote de todo, supuestamente, el más normal, con todos freaks alrededor. Kramer es un demente, el otro es un perdedor, obsesivo y garca y la mina, una histérica que no garcha con nadie. Todos tienen sus casos. Si los analizas sociológicamente les pasan cosas tan patéticas que terminan siendo graciosas. Hay dos formas de contraste. Está el de la normalidad con la anormalidad, que sería Seinfeld y el anormal en el mundo normal que sería Kramer. Las cosas más cotidianas, pasadas por su obsesión y delirios, se convierten en comedia por su contraste. El otro es el Abbot de Abbot y Costello. Otra vez con sus locuras…y se rodea de freaks. Los personajes secundarios siempre tienen algo.

– Además, los diálogos…

– De hecho, ¿viste 30 Rock?. ¡Está muy bien! Tina Fey es genial y además, está buena dentro de todo.

– Su sensualidad va por otro lado pero este tipo de humor de a poco fue pegando ya que aquí hay más afinidad con el humor británico.

– Capital es muy mundana a nivel de humor. Córdoba y Santiago del Estero tienen su humor pero acá, es muy cosmopolita por el tema de la inmigración y de gente que va y viene. Por eso es que cada cual tiene su propio nicho. Acá funciona muy bien el humor británico pero también funciona lo grotesco y lo burdo. Ves a los Midachi y vende más entradas que nosotros y Les Luthiers juntos. Hay público para todo, de colectividades, políticos, etc. La cosa fina que hace Les Luthiers y nosotros somos la pata intermedia entre ambos. Algo fino pero con puteada, sin ser burdo. Hay lugar para todos pero es verdad que camina muy bien el humor británico. “The office” es genial, sobre todo la inglesa. Con su patetismo, que los querés matar a los tipos.

– Además, ahora I-Sat también toma series y las pasa, formando su nicho…

– La televisión británica es increíble. Estuve en Londres en el 2007 y en un horario de las cuatro de la tarde, en la televisión, estaban pasando un programa sobre ornitología, con explicaciones espectaculares. Todo en un canal de aire y no de cable. Después había otro que hablaba de la historia de un castillo…y acá nosotros pasamos “La Ola está de fiesta”, programas para levantar y eso. Tienen todo lo que es ficción que es increíble. Había un policial que se llamaba «Hustler» y ¡era fantástico! ¡Qué buena serie! Cuando producen cosas de calidad, son tremendos.

-Ahora acá hay una búsqueda mayor…

-Si, más aún después que Ortega hizo “Los Pells”, “Lalola”, “Todos contra Juan”, “Ciega a citas”. Se busca otro humor, no se si más fino pero lejos del “vení, mamita”. Más producción y búsqueda con una dirección de arte, televisión dentro de la televisión. En “Pells”, Diego Ramos estaba fabuloso al igual que Hugo Arana. Obvio que Mike, Carla, …el papel de Mirta Busnelli era genial y Bonelli…¡por favor…! ¡Qué rica mina y estaba bárbara como hija de puta!. No era poner cuatro cómicos, petardos y ya está. Esta bueno eso.

Intermedio: Cafecito de por medio, en pleno Callao y Corrientes, nos encuentra con Martín Rocco que va tirando ideas y conceptos uno tras otros, con una coherencia asombrosa. De esa que le quita la careta a más de uno. Martín tiene una forma de hablar cansina, clara y contundente. Sus ideas son claras al igual que su visión de la actualidad tanto del humor como de la televisión.

– Como espectador, ¿estás más cercano que la carcajada de Jim Carrey o de la sonrisa irónica de Woody Allen?

– Me gusta todo. Jim Carrey me gusta desde que lo vi en “La Máscara”. Muchos de mis amigos del teatro me dicen que no, que es una grasada pero después tuvieron que reconocerlo. Tendrá guiones pedorros pero el chabón hace lo que quiere con el cuerpo y con la cara. Lo mismo pasó en su momento con Jerry Lewis. Era un capo pero tenía películas que eran una pedorrada. Al tipo lo veías laburar y decías “que hijo de puta. Es mortal”. También me gusta la cosa sutil. La verdad que me gustan todos los géneros humorísticos en tanto y en cuanto estén bien hechos. Te diría que lo que menos me gusta es el grotesco, el sainete.

– ¿Costumbrista?

– Si pero no tan llevado al grotesco. Esa cosa de la sobreactuación o que se pone nervioso y repiten las palabras.

– ¿Te parece de modé?

– Me parece de modé y nunca me gustó demasiado. Nunca encajé en eso.

– ¿Cómo te sentirías que te llamen para un papel dramático?

– Me encantaría. Mirá, generalmente me llaman para la tele con lo que se llama “identificación inmediata”. Este tiene cara de mozo, aquél tiene cara de policía y así. Es porque no tenés tiempo para desarrollar un personaje. A mi me llaman para psicólogo, médico; en “Ciega a citas” estuve de sexólogo. Siempre me dicen “trae la pipa”. A veces, puedo componer alguna cosita pero es para que te identifiquen con el look. No te digo que pueda hacer de galán de veinte años pero podría hacer de policía….

-¿Por qué no?

– «No, pongamos un tipo flaco», asi y asá…Que se yo, Rodrigo Guirao Diaz podría ser un psicólogo pero siempre lo ponen de galán. En una película da que puedas desarrollar el personaje y lo hagas creíble pero en la tele tenes que presentar al personaje con dos escenas. Hacer algo que lo veas y digas “este es esto”. Pasa eso y quedás muy pegado a tu look. Roly Serrano siempre hace de chorro, María Fiorentino de mucama….

– O de policía, también para Roly…

– Si, medio morochón, gordito.

– ¿Cómo estuvo “Ciega a citas”?

– Me encantó. Hubo una libertad de laburo terrible y me dejaron componer. Generalmente, cuando me llaman para dos escenas, lo que hago es hacerles el aguante a los dos protagonistas para que ellos armen todo y sean los graciosos. Entonces no podés componer nada. En “Ciega a citas”, no. Era un sexólogo ¿y si lo hago gay? Bueno, dale. Lo hice medio balín…Quedaba gracioso porque era como un oso, por mi aspecto y que hable como puto. Me sentí muy libre. Estaba Taratuto y el director de piso era Gustavo Luppi. Los dos me dieron una libertad terrible. Además, laburar con Muriel que es bárbara y con Ferro, nos cagamos de risa. Me fui con la letra bien aprendida y cuando llegué, me cambiaron el guión. Me quería matar y tuvimos que repetirlo varias veces. Igual había un apuntador que te daba una mano…

– “Ciega a citas”, “Pells” y “Lalola”, más allá de rating, ¿no tienen algo de culto por cambiar la forma de hacer televisión?

– Si, puede ser. Hasta que se vuelva popular y deje de serlo. Lo que me parece de culto es Peter Capusotto. Diego es un actor de la concha de la lora y Saborido es un guionista increíble. Lo siguen sosteniendo…Mirá que temporada tras temporada, es difícil no repetirse. Bueno, un poco se repite pero los gags son geniales. Es un humor pavote y directo con los nombres. Es un gran actor y comediante y se volvió de culto cuando saltó del cable a la tele. Un poco lo mismo con Malena Pichot que empezó con el blog de “la loca de mierda” en You Tube y después la contrataron en MTV.

– Igual lo de Malena medio que quedó acotado ahí…

– Pero dio un buen salto. La obra de Gasalla sale de un blog, “Ciega a Citas” también. Incluso Malena Pichot estaba haciendo la edición de las confesiones del final en “Ciega a citas”. Ella con Sebastián de Caro que también laburó en “Todos contra Juan”, un producto que me gusta. Creo que la primera temporada es mejor.

– Si, en la segunda no le fue tan bien.

– No pero ahora está en Telefé. Cuando estaba en América pegó el salto a Telefé. Fijate, Telefé viró porque era el Canal 13 de ahora, el popular, Tinelli, etc. Cuando entró Suar, viró y se llevó todo lo de allá y Telefe parece el canal más fino y el 13, más grasa, lo cual es raro porque siempre tuvo cosas como “El mundo del espectáculo” . Era más finoli y ahora es más popular y el 11 está haciendo cosas como los libros con Sasturain. Programas que, en tu vida, pensabas que iban a salir por ahí.

– ¿Cómo es hacer humor en radio?

– Como soy monologuista me viene bien porque laburo con palabras .

– ¿Te cambia el hecho de no ver las caras como si sería en el show de stand up?

– Es raro. Igual de todas maneras mando y la mesa responde. El público son ellos pero es raro. Lo que vi cuando empecé a hacer radio en La Red es que había mucho de lo mismo: contar chistes e imitadores de voz. Ahí pensé en hacer otra cosa. Como tengo facilidad para los textos, empecé a armar personajes raros como un tarotista gay. Se llamaba Silvestre Flores Rama y le tiraba las cartas a la mesa, le hacía el horóscopo al que llamaba y cosas asi. Personajes de ese estilo. Ahora estoy haciendo Sandy Danoniño que es un escritor de cuentos infantiles que cuenta cosas terribles, que la nena se envenenó y cosas asi, o Bob Chotson (un egresado de la universidad de Chicago que te dice como invertir la plata o El secreto de tu éxito) y Depat chorga, un hinduista de autoayuda.

-Variadito todo!

-Si! (risas) Personajes que hago grabados y que van entrando como pastillitas. En cambio, en la mesa, lo mío es el comentario. Hacemos también un radioteatro, ahora es “Mal atendida” y antes fue “Botinardas”. Agarramos que esté ahí, le cambiamos algo que tenga que ver con lo nuestro. Si el personaje de Juana Viale es Renata, nosotros hacemos Ranita, una mina que no tiene tetas y que se cuelga del éxito de su abuela famosa. Mezclamos ficción y realidad. También inventé, para La Mega, una banda de rock nacional que se llama “Estrato Místico”, que mezcla trash y polkas, lo que sea. Hicimos un disco y se lo regalamos a los oyentes. Son diez temitas, cortitos para la radio, todo impreso y quedó lindo.

– ¿Cómo es el minuto después de bajar el escenario?

– De mucha adrenalina. Cuando dejás el show, charlas un par de boludeces si estás con alguien o evaluás lo que te pasó. Te vas a tu casa y no podés dormir por dos horas por tal shock de adrenalina. Les pasa a todos. Alguno mira tele, otro a la compu o con el Twitter. “Estoy en casa”, ok. Estás cansado pero estás en una situación de una montaña rusa, lo cual es interesante. Como droga es interesante, está dentro de tu cuerpo, no te la tenés que meter….

– La última, si por esta puerta, entrase el Martin Rocco niño, ¿qué le dirías?

– Una pregunta interesante…Soy un caso particular. Le diría que trate de creer en lo suyo. Que vaya evaluando lo que va haciendo y que pasa con la gente. Que tenga bien en claro que está capacitado para hacer lo que va a emprender. En realidad, vas a tener desilusiones…Ya hablo como Ari Paluch en “El combustible espiritual” –¡que chorro!- pero hay que creer en lo que uno hace. No hay otra. Tener fe que el gusto de uno en lo que uno hace, sirve. Te vas a encontrar con gente que no sabe y habla. ¿Conoces la anécdota de la primera profesora de actuación de Norma Aleandro? Le dijo que no servía y la mandó a cagar pero ella siguió….Ese es un poco el secreto. Va a haber gente interesante que te va a guiar y te va a decir “por ahí, si”.

-Escuchar a esa gente y creer en lo de uno…

-…. y si después de un tiempo no pasa nada, buscar otros lados. Se que no voy a ser un gran bailarín entonces voy para otro rumbo. A veces, hay gente que se encapricha con un rubro de la expresión artística y es una cagada. Si dice “tengo que expresar cosas”, debe buscar el camino pero no por facilidad sino aquél que te sirva para expresarte mejor. Hay cómicos que eran músicos frustrados como Jorge Porcel. Quería cantar boleros pero su figura no daba pero si María Marta Serra Lima, que era un ropero gigante, cantaba bien y era muy romántica. Conocí cómicos que les hubiese gustado ser otra cosa como músico o actor serio y lo ven como una frustración.

-¿Si?

– Y no es así…El artista, lo que quiere, es comunicarse con el otro y expresarse artísticamente. Hay cómicos que quieren ser graciosos y no lo son pero no hay que menospreciar el arte que uno hace bien. Hay gente inconformista….

– El ego ….

– Y….bien no hace. Hay gente que no está mal que tenga ego como Alcón y que todo el tiempo se lo estén llenando. Siempre hay que tener humildad porque después te comes cada palo…Capaz que te sirve para algunas cosas, para tener una imagen como Posca, que habla de si mismo y no ve ninguna otra cosa. Es un tipo talentoso pero es discutible eso. A veces, para marketing, sirve dar una imagen de gran ego, de arrogancia, porque la gente dice “debe ser talentoso si es tan asi”. También es gente insegura pero la gente que sabe de teatro y entiende lo que es, dice “pará, es todo una postura”. La gente grosa es realmente humilde y normal.

-Suele pasar esto!

– Recuerdo que estaba escribiendo para el programa de Jorge Rossi, “Tal para cual” y estaba grabando Natalia Oreiro allí en Martínez, “Muñeca brava”. La mina era una estrella y pasaba por los pasillos saludaba a cada uno de los tipos como si fuera lo más normal del mundo. Después nos conocimos, le dije que también era uruguayo y todo bien. ¡Divina! Después pasaba un secundario y ni te miraba ¡Y eso que hacía un papelito de mozo! ¡Pará, dejate de joder! Lo mismo estos pibitos de “Casi ángeles” que salen con un ego y después no laburan nunca más. Fijate lo que pasó con el programa de Emilia Attias..

-«Re creo en vos»…

– Si, duró un mes y se cayó. Arranca el programa y viene una bailarina de atrás, que ni siquiera es cantante, después de sacarse fotos con los nenitos, empezaron a creer que eran…Justin Timberlake, Hannah Montana. Terminó el programa y eso te juega muy en contra. Te podés pegar un depresión…terrible!

– Me lo sacaste de la boca porque te iba a decir…la terapia, ¿quien te la paga?

– Por eso, “no se la crean”. Me acuerdo cuando hacía lo de Fantino, en pijama. Fue un golazo pero terminó y al mes siguiente, nada. Entonces no te podés creer nada. Ahora con el tiempo, “esa cara…te conozco”. Hay gente que puede estar dos años sin laburar y los siguen reconociendo. Florencia Peña, Francella…los conocen aunque no trabajen por dos años pero si vos trabajas tres meses en un lugar que es un golazo y d después no laburás, no te va a reconocer nadie. Estas haciendo un programa y te dicen “te vi en un programa…”, no pienses “me conoce todo el mundo”.

-Sonaste.

– Te enfermaste un día, dejaste de ir y ya no te conoce nadie. “¿Cómo te llamás?”. Por eso, no te podés creer nada. Estos adolescentes, que tienen crisis de identidad, de valores, “soy o no soy lindo”, “tengo o no tengo talento”, le empiezan a sacar fotos y eso. “Tengo talento”, pasan dos meses y nada. Pasamos a “soy un hijo de puta, no sirvo para nada”. No es así. No te podes creer que el éxito va a ser para siempre porque cagaste. Hay una frase que dice “vos sos tan bueno como el último trabajo que hiciste”. Fijate lo que le pasó a Nico. En una época era “el señor televisión”. Tuvo Martín Fierro de Oro, Fax, Sábado bus y después empezó a ir para abajo….

“Relajado”. Teatro del Nudo. Av Corrientes 1551. Jueves y viernes, 20.30 hs

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