Bafici 2012. Dia de corridas y viajes entre Medio Oriente y Buenos Aires

El BAFICI continúa con funciones con bastante cantidad de público y, como de costumbre, en el caso de los periodistas, las corridas de una función a otra. A veces, se atrasa una y esos cinco o diez minutos, hacen que se llegue tarde a la siguiente película. El problema es que, pareciera que la organización no se ha percatado de esto. Quien esto escribe llegó ocho minutos tarde pero de una sala contigua a la otra, por un retraso. Que se entra, que no se entra y el “acabás de ver que recién terminó la película y aca estoy” que se respondía con el “son ordenes y las tengo que acatar”, con el tipo de seguridad al lado. Finalmente, ingresé bajo la mirada de “rompiste una orden” del de seguridad. Cruzamos un par de palabras no muy amigablemente y entré a ver la peli.
A continuación, dos películas más y otro reportaje.
Nadav Lapid: “Policeman es la descripción de una injusticia”
Habíamos visto “Policeman”, una película que abre tantos frentes para abordarla que es excitante participar de algún grupo de personas que la haya visto, por la cantidad de sensaciones diferentes que deja. La función abierta a todo público, estaba llena como casi todas en las que se proyectó la ganadora del Premio Especial del Jurado, Locarno 2011.
ECDL cruzó un par de preguntas con Nadav Lapid, el director de “Policeman”, quien con buena onda e ironía y doble sentido en sus respuestas, contó los pormenores de la película.
– “Policeman”, ¿es una fantasía, una realidad, o una potencialidad?
– La película está basada en un país real pero no es un hecho real.
– ¿Hay grupos terroristas en Israel en el mismo tenor que el de la película?
– No. La película se divide en dos partes, una parte real y otra de ficción. A pesar de ser ficción, es potencialmente real. Tenemos una crisis social que abrió grandes brechas entre los ricos y los pobres. Por otra parte, el tema de las armas es que son muy accesibles para todos que cuentan con el entrenamiento que tuvieron para su manejo en el ejército. En la película, busqué entender porque no ocurría algo asi en Israel. Aunque hay motivos, no existe lucha social en Israel. En muchos países se ha hecho en contra de diversas injusticias pero no pasa en Israel. Nuestro país tiene una gran cohesión interna. Somos “todos nosotros, contra los demás”. El problema es que, con el paso del tiempo, unos pocos explotan a una mayoría, pero sin que esta mayoría se de cuenta que están siendo explotados. Además, está la cuestión de la guerra como peligro presente y el enemigo externo.
El grupo de militantes de la película es ficticio pero desafía la idea de cohesión del país. Tuve la suerte de conocer al ex primer ministro Yizhak Rabin. En esa época, había un guión sobre una película en la que se mataba al Primer Ministro pero fue desechado por esas ideas de “como un judío va a matar a otro de los nuestros?”. Al final, terminó pasando cuando extremistas de derecha lo mataron a Rabin. No sea cuestión que esta película esté anticipando el futuro….
-Se podría decir que el film es…
– …una descripción de la injusticia.
– ¿Cómo fue la recepción en Israel?
– A la crítica israelí le gustó. De hecho, la película participó con éxito en el Festival de Jerusalém. No obstante, hubo un intento de censura por parte de las autoridades israelíes y eso fue un gran escándalo en los medios. ¿Cómo se iba a censurar un film en el país? Igual, hubo una limitación con respecto a la edad de quienes podían ir a verla, de trece años para arriba. Hubo films que tuvieron una fuerte crítica, como “Waltz with Bashir” pero fueron financiados por el Estado. Fue muy interesante ver como los políticos más radicales afirmaban que la película le “daba ideas a los jóvenes” de que hacer en pos de una revolución social o los problemas que acarrearía matar a un millonario que tanto bien le hace al país con sus negocios….Pero eso si, no dicen nunca nada del accionar violento de la policía.
– ¿Y los partidos políticos como Likud, Avodá, o Meretz, dijeron algo?
– Los políticos no van al cine ni miran películas. No hubo casi reacciones frente a la película porque esta no se correspondía a la visión de los partidos pero tampoco puede decirse que es una película de izquierda. Justamente, los izquierdistas se ofendieron por la representación que se hace de ellos. Paradójicamente, los policías que la vieron quedaron contentos sobre como se los retrató. Sintieron que eran personajes agradables, con quienes se podía hablar y pasar el rato como colegas. Les hacía recordar los “viejos y buenos tiempos” de cuando se trabajaba en pos del país.
The international sign for Choking
Back in the U.S.A
Título de Exhibición: The International Sign for Choking. Título Original The International Sign for Choking. Título en Inglés The International Sign for Choking. Guión y dirección: Zach Weintraub: Países: Argentina-Estados Unidos. Año: 2012. Formato HD. Color. Duración: 80′. Con Sophia Takal, Zach Weintraub y Roger Delahaye. Fotografía: Nandan Rao. Producción: Bradley Smith. Compañía Productora: Newhard Entertainment
Allá lejos y hace tiempo, Hilda Lizarazu cantaba en el primer disco de Man Ray, “Que bueno es ser turista en Buenos Aires”. Parece que a Zach Weintraub le sentó bien la atmósfera de la Reina del Plata. Con su opera prima “Bummer Summer” le había ido bastante bien en el Bafici 2010 por lo que decidió filmar aquí, en Buenos Aires, lo que sería su segunda película.
Aquí, con planos cortos y con el “fuera de foco” como efecto primordial, Weintraub se mete en la piel de Josh, un joven norteamericano que vuelve a Buenos Aires con la idea de escribir un guión pero que en realidad, esconde la idea primordial que es rencontrarse con Martina, una chica que conoció en el pasado. Mientras tanto, alquila una habitación en una casa y su compañera del cuarto de al lado es Anna, una bonita norteamericana. La película empieza bien, con buen ritmo y paisajes que van desde Buenos Aires hasta Colón (Entre Rios) pasando por Ituzaingo. La relación de Josh y Anna es quien lleva la película adelante, por lo que tendrá sus dimes y diretes de la tensión con la que juegan ambos. No obstante, de a poco, se empieza a deshilachar ese buen comienzo que tuvo con situaciones que no terminan de desarrollarse de manera convincente. Los vaivenes de Josh, protagonista de la peli, con respecto a sus sentimientos, se extienden a un film que va perdiendo interés y que finaliza de manera abrupta y, porque no decirlo, de manera adolescente.
Weintraub es un Josh que tiene un aire a Novak Djokovic pero con lentes y una impronta a lo Daniel Hendler en la composición de su personaje. Por su parte, Sophia Takal es una Anna querible, mujer decidida que cae frente al carácter dubitativo de Josh.
“The international sign for Choking” es de ese tipo de películas en el que se puede utilizar la metáfora futbolera de “empezó para ganar 4-0, pero terminó con pidiendo la hora con el 1-0 a favor”.
Miércoles 18 de abril. Teatro 25 de Mayo. A las 16.30 hs.
Tahrir, Liberation Square
Revolución en la tierra de los faraones
Título de Exhibición: Tahrir -Liberation Square. Título Original: Tahrir-Liberation Square. Título en Inglés: Tahrir-Liberation Square. Dirección: Stefano Savona. Países: Francia-Italia. Año: 2011. Formato Digibeta. Color. Duración: 90′. Fotografía: Stefano Savona. Edición: Penelope Bortoluzzi. Producción: Penelope Bortoluzzi y Marco Alessi. Compañía Productora: Picofilms, Dugong
Un joven camina entre los escombros de una noche más oscura que otras, mientras se escribe un nuevo capitulo en la historia del mundo. Empieza a caer el régimen de Hosni Mubarak, en Egipto, al tiempo que la gente va llegando a la plaza Tahrir, por la convocatoria realizada por Facebook y otras tantas redes sociales a concentrarse allí, para exigir mayor democracia al gobierno egipcio.
Cámara en mano, Stefano Savona construirá un relato cinematográfico integro de como fueron los días de la revolución pero desde adentro de los manifestantes, de los cuales se tomará la historia de tres de ellos en particular. Solo se registran las imágenes de los hechos, sin más música que los canticos de los manifestantes. Las consignas se escuchan de boca de los manifestantes. “Mubarak se debe ir; no nosotros”, “Nosotros somos el verdadero pueblo”, entre tantas otras. Se forman mítines en los que participan algunos de los jóvenes organizadores de la revuelta para ver como siguen los acontecimientos. Si el Estado debe ser laico o no, el papel de la Hermandad Musulmana y las diferencias entre seculares y religiosos. En esas pequeñas escenas de discusión política radica el momento en el cual se está cambiando la historia de un país que, desde 1956 con Gamal Abdel Nasser hasta nuestros días, contó con tres presidentes únicamente. Miedos, incertidumbre, anhelos de libertad plena, desconfianza ante la situación llevada hasta un límite que nadie llegó a imaginar.
La película captará la esencia de la revolución, con imágenes reales y crudas. Incluso, la recepción del discurso de Mubarak diciendo que hay “jóvenes confundidos” e “infiltrados que buscan sembrar el caos” y su posterior rechazo a los cliches políticos de los que no quieren ver lo que está sucediendo. La gente que se concentra y protesta, pero no protesta porque si, sino porque hay un profundo mar de fondo de desigualdades sociales (“somos los trabajadores y ellos se visten como príncipes”, dice un cántico) que no pudo soportar más. Hay hombres, mujeres y niños, laicos y religiosos en una manifestación que dejó con la boca abierta tanto al mundo “occidental y democrático” (que apoyaba a Mubarak, por miedo a un Egipto islámico) como a los extremistas religiosos. Los rostros de los manifestantes, sus palabras, sus gestos, su sentir, atraviesan la cámara para instalarse en un “in your face” brutal y sanguíneo. Se arman cascos improvisados con cartón, para resistir cualquier ataque. Incluso arrestarán a hombres que, salidos de la cárcel, el propio Gobierno les pagó y le dio armas para que griten por “Mubarak”.
“Tahir, Liberation Square” es un documental atrapante de lo que fue y es, el movimiento revolucionario en Egipto, pero sin caer en el panfleto. Solo con el realismo y la crudeza de imágenes que valen más que mil palabras.
Martes 17 de abril. Cosmos. A las 19.15 hs
Viernes 20 de abril. Hoyts 7. A las 12.15 hs

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