Cristina Perez: “El teatro es provocación”

Periodista y locutora, Cristina Pérez abre su campo de expresión a las artes, protagonizando una vanguardista versión de “Macbeth” en La Boca. Con una agenda cargada, se hizo un rato para hablar de su pasión por el teatro y William Shakespeare, el rol del periodismo y la militancia, entre tantos temas.

  

– ¿Cómo se dio la posibilidad de hacer “Macbeth”?
– Mi camino actoral se dio cuando dejé la facultad. No tenía opción por la falta de tiempo, para seguir estudiando y no quería dejar Shakespeare. Pensaba “¿qué hago?”. Me quedaba corto el hecho de disfrutarlo solamente desde la lectura. Sentí que podía explorar eso. A partir de ahí, el camino hacia “Macbeth” está plagado de casualidades y causalidades. La obra me apareció justo en el momento en que se iba formando en mi cabeza la posibilidad de actuar Shakespeare. En el curso que empecé a hacer se estudiaba ese personaje. Viajé a Londres y justo estaba “Macbeth” en el pueblo de Shakespeare, Stratford-upon-Avon. Me fui a un hotelito que tenía las habitaciones con nombres temáticos y la que me tocó a mi era “Macbeth”. Cuando volví, me encontré con Patricio Orozco –con quien había estado en contacto para tratar de colaborar con el Festival Shakespeare-, que me dijo que iba a hacer “Macbeth”.

– Era todo una cadena.
– Si! Una cadena de situaciones loquísimas pero bueno….Más allá de mi actuación, estaba contenta porque se había logrado el apoyo de la Ciudad. Se le daba una escala mayor al Festival, con las actividades gratuitas, tal como pasa con la obra. Así fue que se mezclaron muchas situaciones auspiciosas y esperanzadoras.

-¿Cómo te sentiste con la puesta en sí? La puesta es bastante vanguardista, por decirlo de alguna manera…
–  Me ayuda que tengo la mente muy abierta sino no estaría dando este paso. Más allá que lo doy -porque lo siento en el alma, en la cabeza y en el cuerpo- no soy prejuiciosa. Me parecía interesante como camino de acercamiento. Si nos quedamos en lo que se hizo siempre, puede ser que se quede público afuera. Hay maneras nuevas de mirar lo mismo. Tenemos la obligación de construir una mirada especial y desafiar la propia. Por eso me pareció interesante que Macbeth se desarrollara en esta creación de Patricio que es tan interactiva con el público. Te sorprende y te mantiene alerta. 

 -Además, por la puesta en si, también hay un guiño con tu participación y la relación que se hace con los medios de comunicación.
– Hay un lenguaje cruzado, con la multimedia. Se usan recursos del presente para plasmar una historia del pasado. Esto genera una especie de sensación de actualidad, acompañada por las temáticas. Suele suceder con Shakespeare que lees cosas que pareciera que están escritas para hoy y tienen quinientos años.

– Hubo críticas con esta nueva puesta….
– Me sorprendió que, si el trasfondo es purista, la forma de plasmarlo fue bastante pobre. Creo que el ser purista es una falacia. Es una forma casi de absolutismo. Hasta las escuelas más ortodoxas, se permiten las revisiones, búsquedas e investigaciones. La critica de La Nación fue la única mala que tuvo la obra. Tengo argumentos para disputarla desde lo histórico, bibliográfico y lo crítico. Shakespeare no nació en los ambientes recoletos ni en las clases acomodadas. Sus obras se ponían en las zonas más populares y hasta más prohibidas, rodeadas de casinos y burdeles. Antes de comenzar “Hamlet” o cualquier comedia o romance, pasaban cosas tan bizarras como un juego que consistía en poner un oso en el medio y soltar perros para que se lo coman, mientras la gente aplaudía. ¡Y después veían a Hamlet planeando una venganza! El cruce multitarget y la diferencia de recursos, con antagonismos abismales, era parte de esa época. Me pareció alejado de la precisión el comentario. No estamos hablando de un autor que estuvo lejos de lo popular sino que nació como la rebelión popular, tal vez. Algunos incluso piensan que el teatro isabelino le abrió el camino ideológico a lo que va a ser la revolución que termina con la decapitación de un rey. Es llamativo que se trate convertir al teatro en mármol. Al contrario, el teatro es provocación.

– Sino se caería en cierta museificación…
-Si, la cual no es útil porque me parece que con eso, hasta ofendemos al genio. Si algo hacía Shakespeare era escribir respiración. En sus obras hay seres humanos diversos y respiración por la forma en que va tramando la música y el contenido del verso. El valor de la palabra se ve cuantificado y multiplicado por como suena que, en español no podemos apreciar. Un genio que ha sido nombrado con gran tino por un crítico como Harold Bloom, como “la invención de lo humano”. Entonces que quieras convertir al “inventor de lo humano”, al hombre que inventó a Freud -como también dice Bloom-, en una pieza de un museo, es penoso.

– ¿Shakespeare sigue siendo el más moderno de todos?
– No sé. Quizás si, porque lo que mantiene vivo Shakespeare es la contradicción entre el destino predeterminado y el libre albedrío. Esta contradicción funda al hombre moderno que es el permitirse sus propias miradas en el pasado. Shakespeare mismo inicia un camino de volver a mirar las obras clásicas de Grecia y Roma. De hecho, una de sus obras fundamentales es la de Plutarco donde desarrolla las caracterizaciones de los personajes antiguos. Otras son “Las metamorfosis de Ovidio”. Es un hombre que amasa al ingles, mirando los clásicos. No venía de la academia, lo cual lo hace el más popular de todos. La mayoría de sus colegas contemporáneos, como Marlowe o Ben Johnson, son academicos de Cambridge o de Oxford. Ellos hacen teatro pero partiendo de una trayectoria academicista plena y en esto, Shakespeare rompe con esto. Tiene el secundario común, algo de griego y de latín pero sobre todo, la experiencia de ser del “country side”. Puede mezclar con genialidad la ilustración que pudo recibir. Cuando se desmiente la existencia de Shakespeare, tal como ocurre de tanto en tanto con la aparición de nuevas corrientes, una de las líneas de defensa es que los contenidos que exponía, para describir para individuos comunes, son de imposible acceso para alguien que hubiera estado encerrado en un castillo, escribiendo. No solo eso sino el despliegue botánico o de fauna, son imposibles para alguien que se hubiera dedicado a ser solamente noble; que no hubiera tenido el contacto con ciertos ambientes populares. Eso también hace a su identificación con Warwickshire, que es la parte donde él pertenecía.

Intermedio: Cristina está a full, con mil cosas. Teatro, radio, televisión, la tienen ocupadísima pero a la vez, muy felíz. Con muy buena predisposición y una sonrisa a flor de piel, pasamos por Radio Del Plata y hacemos la nota en el taxi que nos lleva de Palermo hasta Telefé, para el noticiero de la noche.
El taxi brinda una atmósfera de tranquilidad para la charla. Con seriedad en sus respuestas y claridad en su pensar, responde todos los interrogantes pero sin perder la naturalidad que la caracteriza.

– Cuando salís del teatro, ¿qué te dice la gente?
– La verdad, te pido con intensidad y con intención, que le prestes atención a algo que no esperábamos que es un fenómeno de impacto social muy fuerte que tuvo en el barrio. Primero, porque se despertó a un teatro, el Dante, -estaba cerrado- que entronca la vida de muchos vecinos. Desde 1936, que se abrió, mucha gente se conoció ahí o pasó muchas cosas del barrio. Parejas de viejitos que pasaron su vida allí, ahora lo ven abierto de nuevo y dicen “Guau!”. Era una zona donde no pasaba nada y ahora el bar de la esquina se llena, la pizzería también. Hay un público variopinto que vuelve a La Boca para un evento que no es el fútbol ni comer en un restaurant sino a ver teatro. Eso me genera una energía increíble. No esperábamos esto y el impacto social es muy interesante.

– Hoy se habla de periodismo independiente y periodismo militante, ¿cómo ves esa dicotomía?
– Para mi, es un oxímoron. Sos periodista o sos militante porque como militante en un punto, si querés seguir siendo periodista, te convertís en un justificador. ¿Dónde mantenés tu fidelidad? ¿En el periodismo o en la militancia? Si la tenés que mantener en la militancia, te vas a tener que convertir en un justificador de aquello por lo que militas. Entonces, a la hora de informar, ¿no vas a decir el índice de inflación porque no lo da el Gobierno? Ahí encuentro una contradicción insalvable. Me parece más honesto decir “soy un militante que opina y defiendo tal posición” pero no se si eso sería el periodismo para mi.

– ¿Qué sería el periodismo para vos?
– Es cubrir los hechos en base a la búsqueda de la verdad, lo más cercano que se llegue de ella. Dar toda la información. La información no es nuestra. Permitir que se expresen todas las voces, dar instrumentos a los ciudadanos y defender las leyes y la Constitución.

– Crees que al día de hoy, más allá de esta discusión, ¿ha caído el velo sobre ciertas figuras del periodismo que eran intocables?
– Si hay una percepción que alguien es intocable, no me parece sano. Es saludable que haya una mirada crítica por sobre las cosas que hacemos todos los que tenemos una faz pública. Que rindamos cuentas por lo que decimos y que lo fundamentemos. Me parece bien el progreso de esos procesos aún cuando haya errores en el medio y se puedan remontar, explicar en tanto sean caminos hacia la verdad. Que eso ocurra siempre y cuando no sea en términos de agresión, descalificación o intenciones de daño, destructivas.

– Con dolo en el medio…
– Difamaciones varias. Una cosa es ser crítico y plantear un debate lo cual nos construye y nos enriqueces. Si querés atacar a otro porque es distinto, hablamos de otra cosa. De escrache y metodologías un poquito fascistoides.
La tarea periodística tiene distintas fases y roles operativos. Si te toca ser cronista en la calle, por ahí, es muy importante que cuentes lo que ves; que tu relato sea verídico y no sea inventado. En teoría, vos amas contar lo que está pasando y lo que está pasando no es lo que vos imaginabas que pasa. Vas haciendo un camino. Ahí pasas de cronista a reportero y desarrollás otras habilidades. Aprendés a informarte y estar listo para la pregunta y la repregunta. Llevar los testimonios a la mayor posibilidad de revelación para que el público se enriquezca más. Seguís creciendo y te especializás en un ámbito en particular, por ejemplo, policiales. Seguramente, como experto en policiales, vas a brindar elementos y herramientas que no tiene uno que recién se inicia o se especializó en política. Esto no significa que seas menos periodista. Es un camino, un oficio, que se va construyendo y de acuerdo a los roles que vas ocupando, aprendes cosas nuevas. ¡Hasta la modificación tecnológica y las diferentes plataformas influyen! El otro día, di una charla en la universidad y le decía a los chicos que, en un mundo de emisores, el periodista tiene una mayor demanda de excelencia. Ya no basta con saber hacer un informe por radio sino que tenés que saber como se pone la cámara y como se escribe para plantarlo en una web asi como condensarlo porque lo vas a poner en un twitter. El periodismo en si mismo, va replanteándose según el momento. Hay que tener una capacitación y formación permanente asi como estar abierto a los cambios. Esto hace que nunca terminemos de formarnos. Somos una página en constante construcción.

-Se critica en ocasiones una invasión a la intimidad por parte del periodismo…¿habría límites? El límite de la información y lo que uno puede hacer “puertas adentro”. Más allá del amparo de la figura pública…
– Si hablamos de políticos, hay una demanda de que no haya doble standard, que sean lo que dicen que son o lo que dicen representar, lo representen. Si salís a defender la igualdad de género y en tu casa, le pegás a tu mujer, eso debe saberse. Como político, tu vida privada connota una mentira que hacés frente a la sociedad sino que, en definitiva, te mostrás como algo que no vas a poder cumplir porque ya no lo cumplís en tu casa. Cuando la materia de la confianza en el dirigente es clave, y si…la vida privada se convierte en un dato que, a lo público, tiene interés. Cada caso es analizable en forma particular. Por supuesto hay un corrimiento de la línea de lo privado y lo público cuando la figura es un político o tiene una trascendencia pública. Ya sabe que hay una demanda extra sobre su figura. Más allá de eso, cuando se trata de artistas, defiendo que quieran proteger su vida privada porque no hace al interés público. Hace a la curiosidad, al morbo, o a la venta de revistas pero tienen derecho a cerrar las puertas. En un político, es distinto.

– Te tocó sufrir guardias periodísticas..
-Si, me pasó esto así como entender la posición de mis colegas y el defender contar mis cosas hasta donde quería. Pero también es comprender un poco que son las reglas del juego.

– El haber estado del otro lado, ¿te replanteó algo…?
– No. Me generó fastidio. ¿Sabés que pasa? Es tanto lo que se pierde si a alguien se le impide actuar libremente como periodista que prefiero el riesgo de que haya excesos antes que censura. En eso, tengo una postura muy fuerte.

-Tenés grupos de seguidores en Facebook.¿ Como vivís el hecho que haya fans de Cristina Perez?
– En realidad, bueno´…es como natural que, como hay una explosión de las redes sociales, eso sea parte de la expresión de la gente. Antes no había redes sociales y no lo decían, aunque podría haber quien te siga con algo. Trato de tener un vínculo muy humano con la gente. También en Twitter, donde tengo doscientos cuarenta y cinco mil seguidores. Valoro mucho que haya más canales de expresión. Nos humaniza. Acorta las distancias y nos hace tocar la tierra.

– ¿Cómo son los cinco minutos después de bajar del escenario de “Macbeth”?
-Tengo mucha responsabilidad y valoro mucho a la gente que llega hasta ahí para ver la obra. Vuelvo del aplauso final para saludar. Si quieren una foto, no tengo drama al respecto. Tengo mucho agradecimiento y emoción. Pongo todo lo que soy para que me salga bien el personaje. Trato de desmaterializarme y después vuelvo a ser materia para esa última requisitoria del público. Entiendo que la entrega principal es en el rol en el que juego en el personaje pero también entiendo el esfuerzo que hacen ellos que se van hasta la Boca a ver la obra. Esto hace que me quede hasta que se va la última persona con lo que quería llevarse. Una fotito, un saludo o charlar un rato.

– ¿La radio es tu refugio?
– Es un….momento. Como decirte…es un cauce de lo que soy, porque la radio no te permite poses. Es algo que nos pasa a todos, tanto a los que la hacemos como a los que la escuchan. Ni siquiera es un lugar. Es un suceso, una situación que ocurre. Es maravillosa. Siempre que busque las palabras para explicarlo, no me van a alcanzar.

-Si tuvieses la chance de encontrarte con la pequeña Cristina Perez que recién comenzaba a estudiar y demás, ¿qué le dirías?
– Nunca dejo de encontrarme con ella. Siempre trato de empezar de nuevo con la frescura y los bríos del primer día. Todos los días volvemos a empezar.

-Además de mantener la esencia.
-Si, seguro. La esencia siempre está y se va a mantener. Cada entrevista es empezar de nuevo. Si mantenés eso vivo, no solo seguís siendo joven sino que continuas creciendo. Creo que, a través del aprendizaje, siempre se va a poder seguir subiendo. No para mirar a todos desde arriba sino para seguir disfrutando. En el aprender está la maravilla de este trabajo.
-El enriquecimiento de uno como persona…
– Si. Es un camino infinito. 

«Macbeth. Asesino de un sueño». Teatro El Dante. Alte Brown 1241. Sábados y domingos, a 20 hs.
«Aires de tarde». AM 1030 Radio Del Plata. Lunes a viernes, a las 14 hs. 

0 comentarios en “Cristina Perez: “El teatro es provocación””

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Translate »
Scroll al inicio