Experiencias Veronese (Teatro)

Correr el velo de lo que no se quiere ver


El verano no termina de irse pero permite algún tipo de salidas en las que el teatro es una opción a tener en cuenta. De hecho, siempre es una opción. Pero, en este caso, es disfrutar de una combinación que incluye algún doblete teatral en Timbre 4 que, en realidad, es un trío de puestas surgidas de la adaptación y dirección de Daniel Veronese.

Bajo el nombre de “experiencias”, se ponen sobre tablas tres adaptaciones de sendos textos, dos de los cuales pertenecen al malogrado escritor David Foster Wallace, basados en el libro “Entrevistas Breves Con Hombres Repulsivos”. Los mismos son “Encuentros Breves Con Hombres Repulsivos” con Marcelo Subiotto y Luis Ziembrowski y “La persona deprimida”, unipersonal a cargo de María Onetto.
En tercer lugar, el texto es de Marcus Lindeen y tendrá como protagonistas a Mónica Raiola y Luciano Suardi, que llevan adelante a “Los arrepentidos”.

A partir de la elección de una mesa y un par de sillas –o una, en el caso del unipersonal de Onetto- como únicos elementos sobre el escenario, con una iluminación única y amplia, se potencia la creación de sentido a partir del texto y las actuaciones.
Cada historia comienza como si fuera una anécdota o un relato fácilmente reconocible, logrando la identificación inmediata con los espectadores. El recorte es sólido y coherente pero esto es solo el comienzo de lo que vendrá.
 
En el primer caso, María Onetto encara su segundo unipersonal de los últimos dos años. No conforme con dar cátedra con “Potestad”, ahora lleva adelante “La persona deprimida” con la calidad que le es reconocida.

El texto toma a una mujer y su derrotero a través de una vida que no le ha sido favorable, cayendo en la depresión que da título a la puesta. Como si fuera una conferencia (o un descargo), se sienta para da cuenta de cómo fueron los hechos que la han tenido como protagonista. Pero se va más allá de la persona deprimida para internarse inclusive en la relación con el terapeuta a cargo, esbozando incluso una crítica a la relación con los profesionales de la salud mental.
¿Cuantas personas conocemos que han atravesado/atraviesan una situación como la que se relata? Si es que uno mismo no ha navegado en esas aguas por demás turbulentas en las que resulta difícil salir a flote. 
El acento puesto en la palabra y su efecto hace eclosión en quienes reciben todo aquello que pone Onetto sobre tablas a través de una puesta dinámica pero sin ser veloz. Todo es aprehensible en su justo momento. 


Por su parte, en la segunda experiencia, se ve a dos hombres sentados en los extremos de una mesa. ¿Hablan?, ¿dialogan? Quizás, pero las palabras salen mayormente de un lado para obtener como respuestas un gesto o una mirada. El punto fuerte es que mutarán en tanto quien sea “el hombre” y “la mujer”. El cambio de roles es, en si, toda una toma de posición. Más aún con la violencia que atraviesa las palabras, llenas de ironía, enojo y reproche. Un timbre será quien determine el cambio de historia y de lados, como si fuera un partido de tenis en el que se mira el peloteo entre los jugadores. 
De más está decir que todo lo que se dice sobre tablas se resignifica. Lo que antes estaba aceptado, ahora no lo es -mal que le pese a muchos-, causando un impacto aún mayor. Aquello que resonaba como «debe ser», «lo común», ha dejado de serlo. Lo que causaba gracia o formaba parte de la cultura, ahora se ve con otros ojos. 
Luis Ziembrowski y Marcelo Subiotto ponen su talento a disposición de los textos.  El público sonríe al tiempo que reflexiona. Más de uno estará sentado en el borde de la silla, queriendo comprender cada palabra que se dice. Alguna risa nerviosa atravesará el silencio que provoca la ceremonia del teatro.


En un linkeo inmediato con lo dicho, se aprecia “Los arrepentidos”. Aquí, Mónica Raiola y Luciano Suardi se meten en la piel de quienes no han quedado conforme con los resultados de sus propias decisiones respecto a los cambios realizados en su cuerpo en pos de vivir su sexualidad. Raiola y Suardi dotan de humanidad y un toque de humor a un texto tan elocuente como seco en su devenir. Es el tipo de puestas que van y vienen en su relación con el público. En ocasiones, más cerca y otras, con una distancia planteada a partir de las propias creencias del «soberano» frente a la temática que se desarrolla. Es esa risita nerviosa seguida con un replanteo. Lo aceptado/aceptable -«porque pertenecemos a una sociedad abierta y respetuosa de las diferencias»- sin que esto implique respeto al respecto. 

No obstante, hay una cuestión que debe tenerse en cuenta. “Entrevistas breves con hombres repulsivos” fue publicado originalmente en 1999 y se lo editó en español en 2001. En este punto, es ver como se resignifican esos textos que cuentan con poco más de veinte años de su escritura. El cambio en los paradigmas que, en su momento, eran parte de la sociedad, ahora están siendo criticados fuertemente a partir del papel del feminismo y la lucha por los derechos de la mujer. Esas consideraciones realizadas por hombres “acordes” a su época que buscan tener un eco en la actualidad. Será en ese punto donde empieza a desarrollarse una «batalla cultural» donde muchos se parapetan en una trinchera que atrasa años sin saber que el mundo da vueltas. 
Tampoco se omite la crítica a la psiquiatría y los tratamientos al respecto que, en vez de mejorar, terminan empeorando los diagnósticos. Esto es por demás apreciable en “La persona deprimida”. Es menester recordar que David Foster Wallace era un ávido consumidor de antidepresivos que, al dejarlos, terminó su vida ahorcándose. En un momento del texto, afirma que “La persona deprimida tenía un terrible e interminable dolor emocional, y la imposibilidad de compartir o articular su dolor era, en sí mismo, un factor que contribuía a su horror esencial”. Ahí se aprecia, no solo la depresión de la protagonista sino la soledad y angustia que la llevó a ese estado.
En el caso de Lindeen, ocurre algo similar en tanto su obra (originalmente un documental basado en la historia de dos hombres oriundos de Suecia) gira en torno a la identidad en relación directa con la transexualidad. Si bien, al día de hoy, la tan mentada “salida del closet” es un tanto menos difícil que hace veinte años, es un proceso íntimo y personal para quien deba afrontarlo.

Las tres puestas tienen la idea de llevar al espectador a encarar temas candentes a través de una cotidianidad que le es incomoda por sus propios prejuicios. Por eso es que, al finalizar cada una de las puestas, no hay un aplauso inmediato. Son esos breves segundos que permiten que “caiga” lo que se ha visto para que la explosión interna sea con efecto retardado, más allá del “gusto” respecto a lo que ha visto en el escenario.
Daniel Veronose logró llevar adelante textos de otras latitudes a nuestra idiosincrasia pero sin quitarle su esencia. El fuerte acento en la palabra que es su marca de fábrica, se condice con actuaciones acordes a lo requerido. Desde ese lugar, la identidad de cada uno de los textos se mantiene como tal, poniendo la pelota del lado de los espectadores y su capacidad para ver que se hace con un vendaval de situaciones de contundente sutileza. 

La salida de Timbre 4 dará cuenta del deseo de verbalizar lo vivido tras haber sido testigo de las “experiencias”. Inclusive no faltará quien establezca las diferencias entre el texto y la puesta en sí. A diferencia de la gran cantidad de teatro PPC que hay en cartelera, en esta ocasión, un café o una cena será el marco ideal para el intercambio de opiniones. Ahí reside la fuerza movilizadora, modificadora del teatro. Bastante más interesante que una anécdota larga hecha obra, con la única finalidad de pasar un “lindo rato” y ver si se come pastas o una grande de muzzarella.

– Experiencia I. La Persona Deprimida

De David Foster Wallace. Versión teatral Daniel Veronese.  Dirección y versión: Daniel Veronese. Actúa: María Onetto. Asistencia de Dirección: Gonzalo Martinez. Producción: Jonathan Zak y Maxime Seugé / t4
Timbre 4. México 3554. Sábado 22.30 hs y domingos, 18.30 hs

– Experiencia II. Encuentros Breves Con Hombres Repulsivos

 De David Foster Wallace. Versión teatral: Daniel Veronese. Con Marcelo Subiotto y Luis Ziembrowski. Asistencia de Dirección: Adriana Roffi. Producción: Jonathan Zak y Maxime Seugé / t4
Timbre 4. México 3554. Lunes, 20 hs

-Experiencia III. Los Arrepentidos

De Martin Lindeen. Adaptación y dirección: Daniel Veronese. Con Monica Raiola y Luciano Suardi. Iluminación: Ricardo Sica. Asistencia de dirección: Gonzalo Martínez.
Producción: Maxime Seugé y Jonathan Zak,
Timbre 4. México 3554. Lunes, 21.30 hs

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