40 años de Malvinas. El lado humano de una guerra con múltiples consecuencias.

Este 2 de abril de 2022, se cumplen 40 años de la toma de las islas Malvinas, con la Plaza de Mayo colmada de gente, dando inicio a la guerra que enfrentó al país con Gran Bretaña. Hoy en día, el biodrama «Campo minado», con seis ex combatientes argentinos e ingleses brilla en el Teatro San Martín. Gabriel Sagastume y David Jackson hablan de hacer teatro sobre sus vidas, la soberanía, la dictadura, Thatcher, el volver a Malvinas y la amistad que los une mientras que la historiadora Cata Cabana brinda su punto de vista.

Fotos David Jackson y Gabriel Sagastume: Cecilia Inés Villarreal. 


Llegó el 2 de abril de 2022. Han pasado cuarenta años exactos del momento en que se “recuperaron” las islas Malvinas, cortesía de una dictadura sangrienta, encabezada por un borracho megalómano y una Plaza de Mayo (que tres días antes, había sido escenario de «Paz, pan y trabajo», una manifestación que fue reprimida brutalmente) desbordada de exaltación patriótica. De esta manera, se iniciaba una aventura bélica que apelaba al derecho soberano que le corresponde al país sobre las islas y finalizaría con una derrota militar, la muerte de 649 soldados argentinos y secuelas de variada índole desde el punto de vista militar, político y social.

 
Hoy en día, desde el arte, hay una fuerte revisión del conflicto desde la muy recomendable e imperdible “Campo minado”, biodrama de Lola Arias que reúne a tres ex combatientes argentinos (Gabriel Sagastume, Rubén Otero y Marcelo Vallejo) y tres ingleses (David Jackson, Sukrim Rai y Lou Armour -reemplazado ahora por Tip Cullen) sobre el escenario del Teatro San Martín para contar sus vivencias en el campo de batalla.
Justamente, una nueva función se llevará a cabo el 2 de abril, en suelo argentino, con todo lo que esto significa. David Jackson y Gabriel Sagastume forman parte del elenco de la obra y brindan su punto de vista sobre otros aspectos que rodearon a la guerra de Malvinas.
 
-¿Cómo se siente con “Campo minado” después de su estreno, hace seis años?
David Jackson-Bastante diferente a cuando empezamos. Aprendimos todo esto ya que no éramos actores. De hecho, si me preguntás ahora, te digo que no soy actor a pesar del entrenamiento que tuvimos. Cuando empezamos con la obra, era complicado y muy emotivo. Pasamos mucho tiempo trabajando la concentración. Ahora, todo el movimiento arriba del escenario es automático. Se logró que se desarrolle como pieza bien ensamblada. Sabemos cuando no está saliendo bien; lo sentimos aquí, en las entrañas. Podemos, extrañamente, decir nuestras líneas con sentimientos más verdaderos. Antes lo hacíamos pero teniendo en cuenta las marcaciones. “Debo moverme para aquí”, “hacer esto allá”. El problema de trabajar con seis militares es que sabemos que no estamos haciendo una carrera ya que no somos actores. El nivel de actuación que tenemos, después de seis años, ha crecido. Hacemos una obra para una audiencia con la que establecemos una conexión porque estamos contando nuestras vidas e historias. Más aún porque hoy en día siguen muriendo gente joven en guerras. Hace 40 años, teníamos esta guerra con jóvenes muriendo y padres y madres llorando a sus hijos. Uno piensa, ¿qué le pasa al mundo? ¿Qué está mal? Dejando de lado la cuestión política, tanto de 1982 como de 2022, es por los políticos que mueren los jóvenes algo que está pasando ahora. Pensamos en eso cuando salimos al escenario lo cual te da una responsabilidad al respecto, en hacer lo mejor que podemos allí arriba.
Gabriel Sagastume: Por suerte tenemos la misma energía que cuando empezamos. Una cosa que charlamos en los comienzos es que nosotros contamos nuestra historia y hasta donde no se gasta y deja de tener la energía y la espontaneidad de la primera vez. Pero al final son cosas que son tan profundas, tan íntimas que siempre tiene esa fuerza y todavía la tiene. Incluso hemos dicho alguna vez que si sentimos que ya no tiene esa sensación, será el momento de dejarla.
 
-David, habló de una responsabilidad que usted siente…
DJ: Hace 40 años, las seis personas que estamos en el escenario, participábamos de la guerra de Malvinas. Ahora Tip Cunell tomó el lugar de Lou que volvió a casa por trabajo pero Tip estuvo en Irak, Bosnia, Afganistan, Todos sabemos lo que es sobrevivir y estar vivos. Somos muy afortunados de estar en el escenario, haciendo lo que hacemos.

 
-¿Hay algo de catarsis en la puesta?
DJ: No, no. Tampoco critico a quien lo piensa de esa manera. Me pasa seguido y va más allá de si estamos en Argentina, Gran Bretaña o donde sea. Tiene que ver con que soy psicólogo. Te puedo responder por mí, no por mis otros cinco compañeros ya que es algo muy personal. Cuando me dijeron de hacer esto, seis años atrás, sentía que tenía que estar capacitado y preparado para encarar este viaje. Estar seguro de que se estaba contando una historia que no es fácil de contar. Por ejemplo, en la escena de la sesión de terapia, estuvimos muy cerca con Marcelo. Sé cuando está en su viaje emotivo. No necesito escuchar sus palabras o entender lo que dijo porque puedo verlo en su rostro, en sus ojos. Toda su expresividad. Si él siente algo, yo también lo siento porque es mi amigo.
GS: Podría decirse que hay algo de catarsis por parte del público. Hay veces que sentís que hay una tensión muy grande. Sentimos el gemido de la gente que está llorando. Era tremendo. Al principio, nos paralizaba porque no podíamos seguir hablando. Ahora vemos que, para muchos, es un alivio. El poder descargarse al respecto y decir lo que siente, llamese culpa o lo que sea. Hasta te diría que en Argentina podría ser mucho más pero nos ha pasado en muchos lugares. Una vez, en Manchester, vino un chico a la función, que acababa de llegar de Irak. Tenía unos 25 años y estaba muy acongojado. Nos dijo “muchas gracias por contar cmo es la guerra”.

 

David Jackson, en el TGSM

-¿En qué etapa de su vida lo encontró “Campo minado” hace seis años?
DJ: En un buen lugar. Estaba consiguiendo trabajo en un proyecto académico de investigación. Me llegó en el momento justo.
GS: Me agarró en un momento ideal. Me acababa de jubilar. Trabajaba en el Poder Judicial en La Plata. Salió una ley en la provincia que me permitía jubilar antes. Había intentado trabajar en la profesión pero no me gustó. Me pasé toda la vida trabajando del lado de adentro de Tribunales pero no iba bien con la profesión. Digamos que me agarró en un momento perfecto porque no era solo contar las historias de quienes estuvimos en la guerra de Malvinas sino el representar a otros compañeros. Lo sentimos como un homenaje. Además, la obra tiene muchos ingredientes como el tema de la música. Estar en un escenario, tocar un instrumento y demás, para mi es un placer indescriptible.
 
-Se nota la química y la amistad que lograron construir entre todos.
GS: Algo que decía Lola Arias era que nosotros debíamos armar una banda. Había ensayos de la obra y otros, puramente musicales, en que estábamos tratando de pulir algunas canciones. Ensayamos muchos temas. Sabíamos que los Beatles iban a terminar formando parte del repertorio. También probamos canciones en castellano…


-¿Cuál hicieron?
GS:“Jugo de tomate”. Le traducimos la letra a David para que sepa de qu{e trata la canción. Lo veía como un rock de los 50, bastante básico.  Él es más fan de los Stones pero creo que no probamos ninguna de ellos. Es más, cuando estábamos con “With a Little help from my Friends” que era un tanto meloso en tanto estar hablando de este tema y mezclarlo con la amistad, él ponía cara de…..
 
-…quería hacer “Helter Skelter”…
– …(risas) y sí…Medio que no le gustaba cuando la ensayábamos. Es de un rock más duro. Además, él toca la guitarra bien fuerte por lo que necesitaba meterla de alguna manera.
 
-Siempre recuerdos cuando salió el libro de Vincent Bramley, el primero de un soldado inglés que acá fue un furor…
GS: Si. Todo lo que salía de Malvinas, lo compraba. Bramley tiene dos libros y vino a Buenos Aires. No estuvo conmigo pero sí con otros ex combatientes que conozco. No sé si lo llevaron a La Plata pero acá en Buenos Aires, se juntó con varios del Regimiento 7. Incluso estuvo abierto porque había una denuncia en Inglaterra por lo que vino una delegación de Scotland Yard a entrevistar argentinos.
Yo estaba siempre tratando de leer, escuchar y averiguar todo lo que tuviera que ver con Malvinas. En esa época era muy escaso el material, ahora hay mucha bibliografía. Incluso, con los documentales que salían en plena época del VHS (que los tengo). Por eso, en la obra, digo que mi mujer sostenía que tengo el “monotema” porque todo lo que había dando vueltas de Malvinas, lo tenía.
 
Los 40 años

 

Gabriel Sagastume, una voz clara y precisa sobre Malvinas

– ¿Alguna vez pensó, cuando empezó la obra, que iban a cumplirse los 40 años de Malvinas?

GS: En ese momento faltaba mucho pero hace tres años David empezó a pensar eso. Incluso pensó los 40 años en Inglaterra, sabiendo que en Argentina iba a ser un desborde. Nosotros lo pensamos como una utopía pero bueno. Creo que la pandemia acortó los tiempos con dos años sin hacerlo.
DJ: Sé que este sábado 2 de abril significa algo para los argentinos. Para mí, es otro día. Quiero decir, no es mi aniversario. Sé que para todos ustedes va a ser un espectáculo muy duro. Y sabes eso porque somos como… Somos un grupo de seis personas en el escenario, nos entendemos. Algunas personas dijeron -algo que me parece una tontería- que algunos eran conscriptos y yo, un soldado regular. Les dije que no importa. Para mí es irrelevante porque, cuando cae una bomba a tu lado, el disparo de un mortero o un rifle, no importa si eres un recluta o un soldado de carrera. Todos tuvimos la misma experiencia en un momento de la Historia. Simplemente no somos sólo individuos, sino también un grupo. Si alguien del grupo está triste, somos empáticos con esa persona
 
-Gran sentimiento el de la empatía….extraño para alguna gente…
DJ:¿Por qué lo decís? ¿Porque éramos enemigos?
 
-Quizás…
DJ: Ok, pero también hay una importante historia de reconciliaciones entre gente que peleó una con otra. Pasó con el Reino Unido, Alemania y Francia. De hecho, no tengo ningún sentimiento negativo contra los soldados argentinos. Ninguno. De tanto en tanto, tengo el comentario estúpido de algunos que probablemente hayan bebido demasiado y les digo, «es muy simple. Estábamos en una guerra”, y me alejo.

 Gabriel, ¿alguna vez pensó en entablar una relación con un soldado inglés, que estuvo en una situación similar a la tuya?
GS: Mirá, me pasó de casualidad, en el 2006, un episodio raro y sorpresivo, cuando volví a las islas. Llegamos sin saber que ese fin de semana, se conmemoraba el Remembrance Day inglés, que recuerda a todos los muertos en todas las guerras mundiales. Esto se celebra en todas las colonias. Se lo hace en Canadá, Australia, etc. Llegamos para esa ceremonia y habían venido cuatro veteranos ingleses a recorrer las islas con sus respectivas familias. Estaban en el acto y un isleño nos lleva a conocerlos. Cuando termina todo, nos dice que nos quieren saludar. Ahí tuvimos un contacto por primera vez. Encima uno de ellos era del Parac 2 que estuvo entre quienes atacaron a mi compañía, el regimiento 7. Fue muy emotivo porque en un momento, nos dijimos eso. “Vos nos estabas tirando y nosotros te tirábamos a vos”. Justo estaba en ese viaje con mi compañero de pozo, Oscar Ibarburen.  Nuestro inglés era muy elemental y para romper el hielo, Oscar da un paso y le da un abrazo. ¡Al tipo se le cayeron las lágrimas! Nosotros teníamos el estereotipo del inglés frío, sin sentimientos pero recordamos ese momento como algo increíble. Fue un alivio para los dos el poder haber tenido ese tipo de contacto. Después vinieron nuestras mujeres y nos sentamos todos juntos. Fue un encuentro raro y único. Pero claro, de ahí a pensar que íbamos a terminar con David contando chistes como si fuéramos amigos de toda la vida, nunca. Fue un gran paso.
 
-¿Hay alguna posibilidad de llevar la obra a Malvinas?
DJ: No.
 
-¿Por qué?
DJ: ¿Puedo preguntarte por qué? Es interesante que me hagas esta pregunta. ¿Por qué deberíamos…
 
-Ahora me entró una gran duda al respecto.
DJ: El problema es muy simple. Hablemos por una vez de soberanía. Si ésta forma parte de la conversación, se la toma en ocasiones a partir de su uso político, olvidándose de quienes viven allí. No se puede discutir políticamente la soberanía de las islas y excluir al mismo pueblo. Así que esa es mi respuesta en relación a cómo veo los temas de soberanía.
He vuelto dos veces a Malvinas. No tengo vínculo con las islas. Estoy en una etapa de mi vida en la que probablemente sea hora de que todos sigan adelante, tras 40 años. Eso no significa no hablar de la guerra ni de política. Creo que es importante decirlo. Tal vez sea algo controvertido pero no para mí. Malvinas, para los de afuera, vemos a Argentina y notamos que no se trata sólo de la guerra. Es algo muy simbólico lo de Malvinas y lo describo como algo que a nivel colectivo, como sociedad, se lleva en el alma. Va más allá de la guerra. Entiendo y respeto ese sentimiento. De cierta manera, es bastante hermoso. 

Jackson es psicólogo, además de actor
Volver a Malvinas y la Dictadura

– Eric Hobsbawn dijo que «Argentina perdió la guerra pero ganó la democracia, Inglaterra ganó la guerra pero perdió con Margaret Thatcher. ¿Qué piensa al respecto?
DJ: ¿Te refieres a los mineros, los trabajadores del acero y la industria? Debemos recordar que estás en el ejército como un trabajo que haces las 24 horas de tu vida. No éramos políticos. Soy más político ahora debido al estado de nuestro país. Con los laboristas o los conservadores, todavía tengo que trabajar para llegar a fin de mes. Si un gobierno laborista me enviaba a las Malvinas, no hace ninguna diferencia. Era mi trabajo y en ese entonces no tenía elección política entre nadie. Mis amigos del norte de Inglaterra, probablemente lo verían de otra manera. Cuando volví de Malvinas compré mi primera casa cuando tenía 24 años, por 40 mil libras que era muy poco. Podría agradecer a Thatcher por eso porque anima a la gente a hacerlo. Eso no significa que me guste. Cuando tenía veinte años, no pensaba en eso. No estás interesado. Si tenés un trabajo o una profesión, se impone a todo lo demás.
GS: Está buena la frase. Coincido. Hobsbawn era comunista y ya tenía una visión muy crítica del gobierno de Thatcher y por supuesto de la dictadura argentina. No quiero molestar a quienes militan en los grupos de derechos humanos que hicieron y hacen una tarea gloriosa pero la democracia vuelve porque se pierde la guerra y no por las Madres. Son dos cosas distintas. Hubiéramos tenido muchos años de dictadura si la guerra tenía otro resultado.


 -David, ¿le sorprende cuando muchos argentinos dicen “Volveremos a Malvinas”?
-Sí, pero creo que está lleno de política, con políticos que, ya sabés, hacen su propio juego. Mi pregunta para eso sería “cómo”. Entonces, ok, lo respeto. Eso es lo que deseás. Lo sentimos en el público, que viene de adentro, en el público argentino. En la actualidad, la única forma en que creo que sea posible es mediante una negociación en las Naciones Unidas, etc. Pero creo que, antes de hacer eso, los políticos deberían mirar a las familias que viven en las calles antes de preocuparse por las islas. Resuelve los problemas de tu propia sociedad. Cuando haces eso, puedes preocuparte por algo que es externo y lejano. Ojo, el Reino Unido no es mucho mejor lugar. No estoy criticando a Argentina. No quiero leerlo de esa manera; sólo digo que a veces hay que mirar lo inmediato antes de las preocupaciones del pasado.
 
– Se omite que Malvinas fue en el medio de la Dictadura…
GS: Si, claramente. No está resuelto entre nosotros la postura a tomar frente a la guerra y frente a la Dictadura. Hay muchos compañeros que hacen esta separación entre ambas, cosa que no me parece correcta. No podemos decir que, porque el reclamo es justo –tampoco justifico la guerra- la recuperación de las islas estaba bien y no importa que haya sido un dictador. No comparto esa idea. No creo que haya que separar las cosas. Está todo dentro de lo mismo. Está probado que muchos oficiales que estaban con nosotros, fueron torturadores y tuvieron participación en grupos de tareas. Está demostrado en los juicios y nosotros también los conocíamos y los sufríamos. No sabía que dos o tres suboficiales que estaban conmigo me daban la pauta que habían participado en episodios de secuestro y demás, como mínimo. También puedo recordar a un oficial que hizo lo mismo. En la colimba lo sentimos y lo vivimos. Compartimos con estos personajes esos años y después fuimos a Malvinas donde actuaron como actuaron, muchos volvieron a hacer cosas parecidas.
 
-Es un tema complicado…
GS: Ya no tengo problemas de discutir con compañeros por este tema, de decir cosas que no gustan. El otro día salió un artículo de Rosana Guber, sobre Malvinas en el que decía que “no era ni ‘gesta heroica’ ni los ‘pobrecitos chicos de la guerra’. Las dos son visiones equivocadas”. Muchas veces se cae en ese estereotipo. “Uy, pobrecitos. Eran unos desvalidos que no sabían pelear y los pasaron por arriba”. Tampoco fue una “gesta heroica”. De ninguna manera, por estas miserias humanas que te acabo de contar. De jefes cobardes que fueron para atrás o maltrataron a la tropa. Todo es cierto. Hay que hacerse cargo de todo. La historia de Malvinas tiene puntos oscuros y brillantes. Tiene de todo. Aprendimos a explicarlo así . No hagamos la historia que salía en Anteojito o Billiken. Progresaremos como una sociedad más madura al reconocer que “nos equivocamos en esto” y que no todo es blanco y negro. Somos seres humanos y tenemos errores y virtudes, de lo más loable y de lo más deleznable.

Sagastume y la sinceridad como estandarte.

-También hay mucho ex combatiente que se acercó a posiciones de derecha…
GS: Obviamente! Vamos a ponerle nombre. Si vos estas detrás de Seineldín, estás cerrando los ojos a un montón de cosas por más que los soldados que estuvieron con él dicen que fue un muy buen jefe. Todo esto no quita que haya sido un tipo antidemocrático y golpista. No sé si tuvo participación en la “guerra sucia” tal como la llamaban ellos. Otro fue Giacchino, que fue el primer muerto, que cayó poniendo el pecho frente a la casa del gobernador pero participó en grupos de tareas. Fue reconocido en la ESMA y en Mar del Plata. Es un todo, no una parte. 


-¿Se puede analizar la guerra sin el típico sentido común del nacionalismo de derecha?
DJ: Tenemos un gobierno bastante derechista. Intenta ser nacionalista pero no funciona en nuestro país. No me gusta meterme en discusiones. Me senté aquí y solo doy mi opinión, lo más honesta posible. Para mí es algo que describo a los 63 años como una experiencia de vida bastante franca e increíble dentro y fuera del ejército. Veo las Malvinas de 1982 en que los jóvenes luchan juntos por circunstancias políticas en dos países en ese momento de la Historia. Todos hicimos lo mejor que pudimos.
 
Presente y futuro
 
-¿Vienen muchos jóvenes a ver la obra?
GS: Si. Un montón. Muchos alumnos de la secundaria que vienen con sus padres y sus abuelos. También hay compañeros nuestros que traen a sus hijos y a sus nietos. Hay muchos jóvenes que no conocen lo que pasó durante la guerra. En las mesas familiares se cuentan historias. Lo que nosotros vemos, haciendo una diferencia grosera es que, quienes vivieron la guerra, tienen nuestra edad o son un poco mayores, nos esperan para contarnos cómo fue SU guerra. Hice tal cosa, estaba en tal lado, fui a la Plaza, no fui a la Plaza, miraba la televisión, puteaba, etc. Quieren contarnos su guerra.
En cambio, los chicos no. Están vírgenes. Vienen a escuchar qué decimos. Son mucho más receptivos y hasta hacen las preguntas más inteligentes.
 
-Si tiene un formulario que le pregunta tu profesión, ¿qué escribe?
DJ:-¡Performer… porque todos actuamos! Es más, para ser honesto, la mayoría de mis colegas están muy orgullosos de lo que estoy haciendo.
GS: Ahora jubilado….
 
-¿No pone “actor”?
GS: Naaaaa. No me da para tanto. Le tengo mucho respeto a los actores (risas) 

-La última pregunta. Por las escaleras del teatro apareció el joven David Jackson, de 17 años, ¿qué le diría? ¿Dar un consejo, una recomendación?
DJ: Es una pregunta interesante. No creo que le aconsejaría que hiciera algo diferente a lo que he hecho. Mi filosofía y espiritualidad Creo que la gente se acordará de lo que he hecho aquí. Por mis acciones, la forma en que me comporté como ser humano, mi integridad. Debido a mis experiencias es por lo que estoy aquí. Espero ser lo suficientemente bueno como ser humano en lo que hago. No intentes ser el mejor porque es casi imposible. Yo le diría que sea lo suficientemente bueno como ser humano.
 
-Y si entrase el Gabriel de 17 años…
GS: Le diría que estudie música (risas), que se case con la chica que va a conocer. A lo mejor, que piense un poco más antes de hablar y no se vaya de boca
 
Para finalizar, tuvimos un breve diálogo con la historiadora e investigadora Cata Cabana quien, en el marco de los 40 años de Malvinas, reflexiona sobre diversos aspectos que aquí compartimos.


– ¿Qué es ser “ex combatiente” al día de hoy, a nivel simbólico e identitario?
-Creo que se trata de ocupar un espacio de suma importancia para poder ser la voz de aquel pasado. Son la memoria de aquel escenario que para tantos es muy abstracto o lejano.
 
– Hay ex combatientes que afirman que “no somos ni tan héroes ni los pobres chicos desvalidos de la guerra”…
-No se consideran héroes porque no fue su elección participar de la guerra. Tampoco no quieren ser desvalidos porque tampoco es una linda imagen para ser construida. Son memoria lo cual no es poco, en absoluto.  
 
– ¿Cómo se resignificó el “estamos ganando” en tanto quedó impregnado en el inconsciente colectivo de la población?
-Tenemos que volver siempre a ese titular para pensar en el accionar de los medios hegemónicos en aquel entonces
 
-Al respecto, ¿la democracia brindó la reparación que merecen?
-Creo que eso se está logrando en estos últimos 20 años. Durante los 90, el proceso de «desmalvinizacion» nos mantuvo a todos en un profundo silencio respecto al conflicto y a los combatientes. En cambio, en este último tiempo se volvió a hablar, se hizo el museo, y varias acciones que les dio visibilidad. Me parece que se podría hablar más y explicar mejor cómo funciona la vía diplomática, y porque es el camino que nos da las de ganar. Las nuevas generaciones están más vinculadas a la situación, y dependiendo de sus intereses personales, Malvinas está en su coyuntura.
 
“Campo Minado”. Teatro San Martín. Av Corrientes 1530. Jueves a domingos, 20 hs.


ECDL agradece el aporte del colectivo TC para la producción de la nota. 

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